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En Fene se temió que el río Cádavo volviera a desbordarse a su paso por Perlío Las lluvias superaron los 35 litros por metro cuadrado tras una tromba de agua matinal
05 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l miedo a las riadas e inundaciones volvió ayer a Ferrolterra en el que fue el primer día del temporal que amenaza con reventar uno de los puentes más largos del año. La estación meteorológica de Ferrol registraba a las seis y veinte de la tarde unas precipitaciones de 34,8 litros por metro cuadrado. Se trata de unas lluvias superiores, aunque no exageradamente, a la media de un día lluvioso en la ciudad, en los que suelen caer entre 25 y 30 litros. Ahora bien, la jornada no estuvo exenta de complicaciones, sobre todo por la mañana cuando las lluvias fueron más abundantes. En esas horas se produjeron los ya casi tradicionales problemas de balsas de agua en el centro de la ciudad. En la rotonda del Diapasón, el barrio de Caranza, la carretera de la Trinchera y las avenidas de Irmandiños, del Mar, de Esteiro y de Nicasio Pérez; los conductores tuvieron que esquivar esos charcos tamaño piscina que brotan cual setas con la lluvia. El viento y el agua también causaron averías en varios semáforos de la carretera de Catabois, sobre todo en el cruce de Joane, y en los provisionales instalados para gestionar el tráfico en las obras de Valón. Miedo al río Cádavo Los problemas no se quedaron en Ferrol. Lo peor ocurrió, o casi ocurrió, en Fene. El río Cádavo amenazó con volver a desbordarse, tal y como sucedió hace unas semanas, a su paso por Perlío. El esfuerzo del personal del Ayuntamiento y un afortunado cese de las precipitaciones evitaron que sucediese lo que muchos temían. El temporal también derribó dos árboles en caminos rurales de Pontedeume y obligó a cortar momentáneamente el tráfico en tramos de la avenida de la Paz y la calle Celso Emilio Ferreiro de Ares.