Crónica | Grandes talentos en la ciudad, ante la hora decisiva La organización prepara el gran día del concurso Ciudad de Ferrol; un coreano, un estonio y una ucraniana pelearán mañana con música por quedar los primeros
05 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?na ucraniana, un estonio y un coreano han alcanzado la final del Concurso Internacional de Piano Cidade de Ferrol. La organización prepara hoy la gran final en la que se decidirá cuál de los tres interpretes es, según el parecer el jurado, el mejor de los que han pasado por el Teatro Jofre en estos días. Los tres seleccionados son: Marina Baranova, ucraniana, que interpretará a Schumann; Jae-Hyuck Cho, coreano, que tocará el concierto número dos de Rachmaninoff; y Mihkel Poll, estonio, que interpretará a Chaikovski. Los tres son los supervivientes de un duro proceso de selección en el que se han quedado otros 42 jóvenes pianistas. Todos ellos «magníficos», tanto para los organizadores como para las azafatas que atienden a los espectadores del Teatro Jofre. Los doce jóvenes talentos que alcanzaron las semifinales ayer disputadas proceden de países dispares. Hay ucranianos, coreanos, rusos, japoneses, rumanos, brasil, rumanos, españoles... Dos de ellos, la ucraniana Lilian Akopova y el ruso Pavel Raykerus comentaban al terminar las pruebas lo «bien y barato» que se come en Ferrol. Es la primera vez que están en la ciudad y Lilian, muy animada y en un perfecto inglés, explica que le sorprendieron los «muchos kilos de patatas que comen los gallegos». A la pregunta de qué necesita un buen pianista, ella contesta con modestia: «Escoger un buen compositor y tener un buen piano cerca», Pavel asiente silencioso. Lilian explica que han pasado el tiempo libre entre prueba y prueba «comiendo y, sobre todo, bebiendo... té con limón (risas), mucho té con limón». También han paseado por la ciudad, que es «muy bonita y que en las fotos parece incluso mejor -dice ella-, porque con tanta lluvia y frío no hemos podido dar demasiadas vueltas». «Pero, ¿no hace más frío en vuestro países?», les pregunta una traductora. «Yo vivo en Múnich», responde Lilian. Pavel, convencido, añade: «No es tanto problema, en San Petersburgo hace bastante más frío». El viernes, como muy tarde, se irán con la música a otra parte. Una lástima.