Los galpones de la discordia

Francisco Varela FERROL

FERROL

RAFAEL ESTÉVEZ

Crónica | Los «pobres» del deporte náutico de la ría Agria polémica entre el Club de Remo de A Cabana y la Autoridad Portuaria por los barracones instalados en precario en zona pública y que deben ser desmontados

28 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?l traslado de unos viejos barracones de hierro que utilizaba el Club de Remo de A Cabana (CRAC) se está convirtiendo en un nuevo motivo de enfrentamiento entre un colectivo de deportes náuticos de la ría y una institución. En este caso entre el mencionado club y la Autoridad Portuaria (AP). Hace pocos meses, por un episodio parecido, los protagonistas fueron el Clube do Mar y el Concello de Ferrol, porque los aficionados a la vela tradicional tienen un pequeño galpón en el recinto ribereño donde se encontraba la discoteca La Nave, ahora gestionado por el Ayuntamiento. El Concello también quiere retirar este cobertizo. En uno y otro casos se evidencia la precariedad en la que se mueven ambos clubes que son verdaderas instituciones del deporte de mar en la ría de Ferrol. Lo que dice el Puerto Fuentes de la AP han indicado que el Club de Remo ha sido advertido hace tiempo de su situación de precariedad en los terrenos necesarios para la construcción de la estación de bombeo del sistema de saneamiento de la ría. Añaden las mismas fuentes que tienen constancia de que el CRAC dispone ya de otras instalaciones en el cercano recinto de la antigua Brisas del Mar (discoteca La Nave). Remeros del club lo confirman al señalar que cuentan en este recinto con vestuarios, gimnasio de pesas y espacio para el material. Almeida reconoce esta situación pero considera que son merecedores de alguna compensación, económica o material. No obstante informa de que ante las cartas conminatorias recibidas de la AP han decidido reclamar sus derechos ante los tribunales por el desalojo de la parcela que han venido ocupando durante los últimos 25 años, cerca de la boca del túnel de A Graña, que comunica con la base militar. «Sólo pedimos eso, alguna compensación, porque pensamos que la Autoridad Portuaria no es un organismo pobre, precisamente», añade. Almeida acepta también que hubo contactos informales con la anterior directora del Puerto, pero sin concreción alguna. Insiste en el carácter social de la institución que preside, con una larga historia en el deporte náutico de la ría. «Es que no somos un grupo de amigos que juega al tute, hacemos una gran labor social», añade. Piensan que son poseedores de «algunos derechos adquiridos» y que deben ser compensados. Se contentarían con el apoyo al club en obras o medios para sus nuevas instalaciones. Pero los ánimos están al rojo vivo. No hay más que ver la carta que Almeida le remitió al presidente de la AP: «Nunca este club se había encontrado con tanta insensibilidad y desprecio a la labor social que durante 25 años lleva realizando», le dice en la misiva.