La comarca se gana otro rally

A. Lois FERROL

FERROL

ALBERTO GÓMEZ (RMS)

Crónica | El ambiente en las carreteras de Ferrolterra Miles de aficionados al mundo del motor reclamaron con su presencia que la carrera ferrolana se consolide en el calendario del Campeonato de España de asfalto

23 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Cientos de personas en las cunetas de diez tramos cronometrados, decenas de curiosos en el parque de asistencia de FIMO y toda la parafernalia que transporta la caravana de una prueba del Campeonato de España de asfalto dieron a Ferrolterra un extraordinario ambiente. No sólo un día, sino durante las últimas jornadas. Desde los entrenamientos, hasta la prueba técnica del viernes y la carrera de ayer. La Escudería Ferrol, organizadora de la competición, estima que en el día grande, entre la mañana y la tarde, se congregaron unos 20.000 espectadores en los trechos especiales cronometrados. Esa fue la mejor forma de reclamar la presencia de la prueba en el calendario del Campeonato de España de asfalto. Además, salvo anécdotas, el comportamiento del público resultó ejemplar en una jornada en la que la pasión al mundo del motor le ganó a la lluvia que, con intermitencia, deslució la jornada y aumentó la dificultad. «Bienvenidos al infierno», se leía en una pintada a primera hora de la mañana. Y no fue para tanto, aunque sí en espectáculo. El defensor del liderato del Campeonato de España, Dani Solá, se mostraba sorprendido por la dificultad de los tramos. En su primera presencia en el Rally de Ferrol, destacó el trazado, «muy selectivo, que no permite despistes». El recorrido ya fue elegido en su anterior edición por la Federación Española como el mejor del calendario. FIMO era un hervidero a cada reagrupamiento. La inestabilidad del tiempo obligaba a delicadas tomas de decisiones. Por ejemplo, ante la última sección, Sergio Vallejo fue el único piloto que partió con neumáticos mixtos en la parte trasera, frente a la elección de secos de la mayoría de los protagonistas. En una jornada accidentada, la afición no dejó de fotografiarse junto a los vehículos de los participantes, aunque algunos estuvieran plagados de abolladuras. Al final, el pabellón de A Malata albergó la fiesta de entrega de trofeos. Y la organización, la Escudería Ferrol, parece haber acertado con el escenario ideal para la ceremonia de entrega sobre el podio.