Crónica | Sagas familiares de comerciantes Pilar Paramés representa la tercera generación al frente de la imprenta ferrolana que fundó su abuelo a principios del siglo pasado tras aprender el negocio en la isla caribeña de Cuba
23 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.En Cuba comenzó a gestarse. Allí, a principios del siglo XX, Emilio Paramés se interesa por el negocio de las artes gráficas y cuando aprende el oficio, regresa a su Ferrol natal y crea, en 1921, la papelería y la imprenta que bautizó con su apellido. Hoy, 85 años y tres generaciones después, el negocio continúa vivo en el número 106 de la calle Real, dirigido por la nieta del fundador, Pilar. La imprenta ha sido testigo de la gran revolución que ha experimentado el sector de las artes gráficas en el último siglo. Desde los procedimientos manuales a los sistemas digitales. Es, además, un negocio que, desde sus inicios ha ido pasando de padres a hijos. La última en incorporarse, hace unos meses, la hija de Pilar, Ana, que garantiza el relevo generacional en este clásico del comercio ferrolano. En los cincuenta, el hijo del fundador, también Emilio, primero, y después con su mujer, María del Carmen Carrera, asumieron la empresa. Era una época en que pocas mujeres se encontraban al frente de un negocio. «Hasta mi familia me preguntaba que para qué lo hacía», recuerda María del Carmen. En la imprenta fueron creciendo sus dos hijos, Emilio y Pilar. «De niña yo ya jugaba a eso de unir papeles para hacer un talonario; después empiezas a echar una mano y cada vez la mano se fue haciendo más amplia». Fallecido su padre y tras la jubilación de su madre, le tocó asumir el testigo. Entonces, acomete la primera reforma y decide trasladar la imprenta y centrarse en el negocio de la papelería y el regalo. Ahora, está a punto de emprender una nueva fase de expansión, con la incorporación de nuevos servicios gráficos orientados al mercado publicitario. Pese a los esfuerzos que ha de realizar para adaptarse a los continuos cambios que impone el sector, Pilar asegura sentirse «muy afortunada del trato con el público, de lo bonito que es el sector del regalo y lo creativo del de las artes gráficas».