Anfibios en peligro de extinción

Xosé Vázquez Gago
Xosé V. Gago FERROL

FERROL

Reportaje | Barreras humanas que acaban con la fauna local Unas 500 ranas pertenecientes a una especie amenazada mueren cada año aplastadas por vehículos en la carretera provincial que une Doniños con Covas

17 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?s una de las señales de tráfico más curiosas de Ferrolterra. Es una triangular de peligro con un tritón y una rana pintadas en el medio. Está colocada a la altura del carrizal de San Xurxo en la CP-3603 que une Covas con Doniños. Debajo de ella hay un cartel que dice: «Evite atropelar os anfibios». Se refiere a los centenares de ranas temporarias que con la llegada del frío abandonan las faldas de las colinas próximas para ir a reproducirse al humedal. Las temporarias entraron en el catálogo de especies amenazadas del Ministerio de Medio Ambiente en 1990, con consideración de «interés especial». Eso no impide que cada año casi medio millar de ellas sean aplastadas en la provincial 3603. La vía está gestionada por la Diputación, que instaló las señales de peligro durante el otoño pasado a instancia de los ecologistas. La carretera circula justo por el límite del Lugar de Interés Comunitario (LIC) de la Costa Ártabra, por lo que el impacto que tiene sobre la fauna es mucho más elevado. Felix Cerqueira y Manuel Arzúa, dos de los miembros de la SGHN que solicitaron la instalación de la señal, explican que su intención es que los vehículos bajen la velocidad. Las ranas son capaces de apartarse ante el avance de un vehículo lento, pero no tienen nada que hacer si el coche va demasiado rápido. La señal es una solución parcial, la definitiva sería construir pasos subterráneo que permitiesen pasar a los anfibios bajo la carretera en su época de reproducción. Afirman que la obra no sería cara y que no ofrece complicaciones técnicas. Bastaría con abrir un túnel rectangular, parecido a un canal de drenaje, por el que pudiesen circular sin exponerse a los coches. También sería necesario poner vallas perimetrales. Más barato sería cortar el tráfico durante las migraciones de reproducción, que se limitan a unos días entre diciembre y enero y se producen principalmente de noche. El impacto de las muertes para la supervivencia de la especie puede ser muy grave. Cada rana hembra pone hasta mil huevos, de los cuales aproximadamente el 5% llegan a la edad adulta. La muerte de 500 ejemplares podría suponer «la extinción local de la especie» a medio plazo. El problema no es sólo de las ranas, en el mismo lugar son aplastados sapos y tritones. El resto de las carreteras de la comarca, como las de casi toda Galicia, son trampas para los animales. En Ferrolterra mueren aves, zorros, corzos, jabalíes, miles de ratones, reptiles, ardillas, erizos... Algunos son aplastados mientras se alimentan de los restos del anterior atropellado. La solución, construir pasos de fauna en las carreteras, no las encarecería en más del 1% en la mayoría de los casos, según la SGHN.