O Baleo, la playa con trampa

F. Fernández FERROL

FERROL

Reportaje | Un arenal concurrido y peligroso, sin socorristas En ese trozo de costa de Pantín hay duchas, merenderos, aparcamiento y hasta un puesto de helados. A alguien se le olvidó destacar allí el servicio de salvamento

03 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

? Baleo es una playa con trampa. Aparentemente, es un arenal moderno, dotado con servicios tales como duchas, aparcamiento público, mesas y bancos para comer y hasta un puesto de helados. Comodidades que invitan a tomar el sol y a darse un baño en ese rincón de la costa de Pantín, lejos de las aglomeraciones de A Frouxeira y Meirás. Pero allí hace una semana perdió la vida un ciudadano suizo. Y hace cinco años, una muchacha madrileña pasó el peor momento de su vida. Creyó morir. El mar se la llevaba, sin piedad. Lo recordaba ayer en O Baleo la madre de esta chica, que felizmente logró salir del atolladero. Lo hizo ella sola. Nadie acudió en su rescate, porque en O Baleo no había socorristas. Lo peor es que sigue sin haberlos. «Todo esto es una preciosidad, pero hay que ser prudente, tenerle respeto al mar», decía la mujer recordando aquellos momentos de angustia. Ángeles vive desde hace años en O Baleo, en una casa preciosa de piedra y con vistas a la playa. «Aquí hai de todo sí, menos socorristas», explicaba. Ella, que conoce al dedillo esta costa, daba sus claves: «É unha praia de moito oleaxe, cunha corriente fortísima na parte da esquerda. Moi perigosa». Pero pese a que es un arenal ya muy concurrido y peligroso, sigue sin haber socorristas. Los vigilantes de la vecina playa de O Rodo -también en Pantín- son los que en la práctica están asumiendo todos los rescates que se producen en O Baleo. En lo que va de verano, han tenido que abandonar su puesto en O Rodo en cinco ocasiones, la última para socorrer al ciudadano suizo, que al final falleció. Estos cinco socorristas han iniciado una especie de campaña para reclamar que O Baleo sea dotada con un servicio propio de salvamento, porque lo necesita y porque la situación actual pone en peligro también a los bañistas de O Rodo, que quedan más desatendidos cuando se ven obligados a desplazarse. En la caseta de Pantín han colocado una pancarta en que se puede leer: «Salvamento no Baleo, xa. ¿Cantos mortos máis?». El colectivo explica que cada dos por tres reciben llamadas de auxilio de la playa de al lado. «Siempre llegamos al límite», cuenta uno de los voluntarios. Los desplazamiento a O Baleo los hacen por tierra, pues no cuentan con embarcación, y en sus coches particulares. Tardan unos diez minutos en llegar. Consideran que si no se toman medidas debería incluso prohibirse el baño en ese arenal. El que debe tomar cartas en el asunto es el Concello de Valdoviño, que al principio de temporada ya se vio en verdaderas dificultades para completar el plantel de socorristas, ahora compuesto por 33 voluntarios. Están desplegados por las playas de Vilarrube, Meirás, A Frouxeira y Pantín -las tres últimas con bandera azul- y la piscina de Lago. Además de O Baleo, Campelo tampoco cuenta con servicio de salvamento.