Reportaje | Familias en el comercio local: Cobelo Ramón Cobelo pertenece a la quinta generación de una saga de comerciantes que se inició en 1878 en San Juan y que desde 1914 pervive en el casco histórico
17 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a saga comercial de la familia Cobelo se inicia en 1878, en el barrio de San Juan, en un pequeño establecimiento de alimentación dirigido por Marcelo Cobelo, aunque su ubicación en el corazón de A Magdalena no se produciría hasta 1914, cuando Eduardo Cobelo Fernández abre, en el local que hoy ocupa la señera cervecería Cazadores, una amplia ferretería. El negocio prospera y, quince años después, su dueño decide construir un edificio y trasladar el bazar a sus bajos, en la calle de la Iglesia, 94. El calendario marcaba el año 1929 y desde entonces, otras tres generaciones han mantenido viva la saga comercial en este mismo establecimiento. Durante treinta años, Eduardo Cobelo Rodríguez mantuvo vivo un negocio que sufrió los avatares de la Guerra Civil y la posterior crisis económica. Pero el gran giro que experimentaría el establecimiento llegó de la mano de su hijo, Joaquín, que recién estrenada la década de los sesenta decidió desmontar la ferretería y especializar el negocio en la venta de artículos de decoración para el hogar que empezaban a imponerse con fuerza, como el sintasol para recubrir los suelos o el papel pintado para las paredes. A finales de los ochenta, Ramón Cobelo López, el actual propietario y quinta generación de la saga, asume el negocio conjuntamente con su mujer, Lucía Grandal. Tercero de cinco hermanos, recuerda ahora que nunca quiso seguir los pasos de su padre y de hecho durante años se dedicó a actividades bien diferentes a la comercial, pero la jubilación de su progenitor le impulsó a asumir el negocio, que hoy genera empleo para siete personas. «Le dimos algún cambio, incorporamos muebles antiguos y también potenciamos el textil, con marcas conocidas y tejidos nobles», explica. Hoy, los muebles antiguos -«que imprimen carácter», dice Ramón Cobelo- son una de las señas de identidad del negocio cuya filosofía se basa en «dar calidad con buen gusto».