La UDC quiere sacar la residencia a concurso en el mes de junio

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La universidad y el Concello negocian los aspectos técnico y de gestión del edificio AMPLIACIÓN DEL CAMPUS El Vicerrectorado espera que la instalación esté funcionando para el curso 07/08

24 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La negociación entre el Concello de Ferrol y la Universidade da Coruña (UDC) para la construcción de una residencia universitaria en la ciudad continúa avanzando a marchas forzadas de cara al objetivo de que la instalación esté funcionando al comienzo del curso académico 2007/2008. En los próximos días, los técnicos de la universidad y de Urbanismo se reunirán de nuevo para perfilar definitivamente el pliego de condiciones del concurso público para levantar y gestionar la residencia. La idea es alcanzar un acuerdo al respecto antes de que concluya el mes de junio. Una vez consensuado que el antiguo acuartelamiento Sánchez Aguilera, ahora propiedad municipal, será el emplazamiento de una residencia con capacidad para unos 200 estudiantes universitarios en la ciudad, la negociación persigue ahora puntos de encuentro en lo relativo a la forma en que se hará y se administrará el centro. El citado pliego que está en negociación, de hecho, hará referencia a ambos aspectos: por una parte, cuestiones técnicas, por otra, lo relativo a la gestión de la residencia. Respecto a este último punto, la UDC ha mostrado en todo momento su preferencia por un modelo que le permita mantener el control sobre la selección de residentes; por lo demás, ha expresado disposición a que la prestación de servicios pueda externalizarse a través de una empresa especializada. En cuanto a las cuestiones técnicas de lo que será el edificio propiamente dicho, lo que quedará establecido en esta fase de la negociación serán los mínimos planteados para la construcción. En este sentido, la universidad ya ha expresado en varias ocasiones algunos de los requisitos que pretende que asuman los constructores: que el edificio cuente con unas 200 habitaciones, todas ellas de uso individual y cierta amplitud (se llegó a hablar de 30 metros cuadrados) y que incluya instalaciones apropiadas para otros servicios con los que debe contar la residencia. De todos modos, el proyecto arquitectónico queda para más adelante en el proceso, probablemente para el verano.