Crónica | Colapso de coches en las Fragas do Eume Monumental fue la bronca que se armó el jueves en el parque natural tras quedar varios centenares de vehículos atrapados en un atasco; hasta la Guardia Civil tuvo que calmar los ánimos
15 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El Jueves Santo, con un primaveral día por delante, un buen número de turistas, se calcula que dos mil, decidieron mutar el asfalto por los verdes parajes de las Fragas do Eume y, además, regalarle a la vista un paseo por las milenarias piedras del restaurado cenobio de Caaveiro. La previsión para ellos era, por tanto, de un día de relax y disfrute al 100%. Nada más lejos de la realidad. A las pocas horas, buena parte de ellos estaban enfrascados en un colosal atasco y con los nervios a flor de piel. El panorama era el siguiente: al revés que en anteriores períodos vacacionales, la Xunta permitió el acceso en coche a Caaveiro durante los días festivos y, por tanto, suprimió los buses gratuitos que, en otras ocasiones, llevaban al monasterio a un buen número de turistas. El resultado fue explosivo: con una angosta y bacheada carretera de por medio, varios centenares de vehículos se quedaron atrapados sin poder salir ni entrar del parque natural. Los bocinazos y las broncas llegaron a tal punto que, en previsión de que la cosa pasase a mayores, se llamó a la Guardia Civil. Los agentes, que pidieron a los turistas que, o bien fuesen andando al monasterio o volviesen a Pontedeume, tardaron dos horas en deshacer el entuerto. Y así acabó el ¿feliz? día de visita para los turistas de Fragas do Eume.