Las gallinas, mejor encerradas

FERROL

CÉSAR TOIMIL

Reportaje | Cariño y Ortigueira toman precauciones contra la gripe aviar La Xunta recomienda a los vecinos con aves de corral que las aíslen todo lo posible del exterior para evitar el contacto con las migratorias; así será hasta, como mínimo, mayo

16 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?obre la ría de Ortigueira están posados ojos vigilantes, atentos como nunca al trasiego de las aves migratorias por el riesgo de que contagien la gripe aviar a las gallinas, patos y palomas que viven apaciblemente en los concellos de Cariño y Ortigueira. El humedal es uno de los siete espacios naturales de Galicia declarados de especial vigilancia por la Consellería de Medio Rural. ¿Cómo afecta esta declaración a los ciudadanos de esos municipios? Existen una serie de recomendaciones, en vigor hasta mayo, a las que deben prestar atención las personas que cuenten en sus fincas con aves de corral. Todas tienen la finalidad de aislar en lo posible a estos animales domésticos para evitar contactos con sus parientes salvajes. Así, desde Medio Rural aconsejan que las gallinas no campen a sus anchas por las tierras, sino que sean encerradas en gallineros cubiertos. La misma regla se impone a la hora de darles de comer y de beber: es mejor que lo hagan en lugares a los que no puedan acceder las aves migratorias. Incluso recomiendan que el agua no proceda de manantiales o riachuelos a los que puedan acercarse las especies salvajes. Aparte de estas recomendaciones prácticas, la Consellería de Medio Ambiente ha enviado escritos a los concellos de Ortigueira y de Cariño con instrucciones precisas sobre qué hacer si aparecen aves muertas. Este protocolo de actuación ha sido trasladado a las respectivas policías locales, agrupaciones de Protección Civil y también al cuartel de la Guardia Civil de Ortigueira. Básicamente, lo que estos agentes deben hacer si reciben un aviso sobre la aparición de un cadáver es llamar a un número de teléfono (el 902 112 000), enfundarse buzo y mascarilla y evitar a toda costa que alguien toque el ave. La Policía Local de Ortigueira ha tenido ya su primera experiencia de este tipo. La semana pasada apareció en Espasante un arao muerto, que inmediatamente se envió al centro de recuperación de la fauna salvaje de Oleiros. El resultado de los análisis fue negativo.