Crónica | Los salones de banquetes de la comarca dan a conocer la ley antitabaco La confusión sobre si se puede o no fumar en las ceremonias reina entre los clientes; para despejar dudas, la hostelería de la zona pone en marcha una campaña informativa
17 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Desde que la ley antitabaco entró en vigor, la confusión reina entre los novios que van a contratar su convite de boda, los padres que acuden a encargar la comida de la Primera Comunión de su pequeño o, mismamemente, el amigo emprendedor que se pone a organizar una cena baile para toda la pandilla. Todos ellos acuden al restaurante con la disyuntiva de si los comensales podrán fumar o no, si los que lleven pitillo tendrán que esconderse en el baño o incluso si hay que dejar a los niños esperando en el jardín. La confusión es tal que los salones de banquetes de la comarca han dicho basta ya: los locales de estas características integrados en la Asociación de Empresarios de Hostelería de Ferrol y Comarca, un total de 20 establecimientos, han iniciado una campaña para que los clientes sepan qué dice la ley de fumar en bodas y otras ceremonias. Los hosteleros no se anduvieron por las ramas y, antes que nada, en sus comunicados informan de la realidad a palo seco: no se puede fumar en ningún banquete desde el 1 de enero. Tal cual. Ni la cajetilla de Winston ni el puro tienen ya cabida después del marisco, el cordero al horno y la tarta nupcial. Aunque, como ayer aseguraban muchos de ellos, «por los locales no es el problema». La ley marca que el que se besen de los casamientos se chille sin humo de por medio y a ellos no les queda más remedio «que acatar la norma y prohibir que se saquen los pitillos del bolso». Por si quedaban dudas, los hosteleros inciden en una cuestión: «Queremos que la gente sepa que esto no es ningún capricho, que estamos cumpliendo lo que dice la ley», afirmaba Javier Rodríguez, director del Parador de Ferrol. Luego, Rogelio López, director del hotel Fraga do Eume, añadía que «a nós tócanos cumprir a lei e, aínda que por nós deixaríamos que se seguise fumando mentres non houbera protestas, polo momento, non podemos facelo». Hasta la fecha, al no estar en temporada de bodas, los conflictos aún no se han sucedido en los locales: «Aquí tivemos algunha comunión e algunha voda de pouca xente e non houbo problemas, haberá que ver o que sucede cando o banquete sexa de 250 invitados e cheguen as altas horas... por iso queremos comunicarlle aos clientes a situación, porque ningún hosteleiro quere discutir con un cliente». Lo mismo opinaban desde el parador ferrolano o desde el mugardés Pazo de Rilo. Sin embargo, con lo que ya han tenido sus más y sus menos es con otro de los puntos fijados en la polémica ley: tampoco se puede repartir tabaco durante el banquete, aunque los invitados perjuren que lo abrirán cuando ya estén en la calle. «Iso é moito máis difícil de aplicar porque son moitas as parellas que cando che veñen encargar a comida resulta que xa teñen o tabaco todo mercado ou encargado, porque os preparativos para unha voda fanse con moita antelación», decían desde Fragas do Eume. Las voces sonaban igual desde el Parador de Ferrol, donde Javier Rodríguez insistía: «Hay que dar a conocer todo esto porque mucha gente no sabe todo lo que la ley conlleva y tienen que estar prevenidos». Información en FIMO Así las cosas, los salones de boda de la comarca tienen previsto seguir informando del asunto en lugares como la feria De Blanco que todos los años se celebra en FIMO. Eso sí, como ayer decían algunos de los hosteleros, «el Gobierno no le da la vuelta a la tortilla y se vuelve a lo de toda la vida».