Crónica | El lobo marino curado en Ferrol viajó al acuario de O Grove El animal apareció el 27 de enero en el lugar que le dio nombre, cerca de Ribadeo. Desde entonces se recuperó en Ferrol y ahora completará en Arousa su recuperación
11 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?n la playa de Rinlo, a pocos kilómetros de Ribadeo, apareció el 27 de enero un ejemplar de lobo marino perteneciente a la especie foca gris. Agotado y desnutrido, el animal, que se negaba a regresar a su hábitat natural, fue recogido por Protección Civil de Ribadeo. Enseguida se hizo cargo de él la Coordinadora para o Estudio dos Mamíferos Mariños (CEMMA), que trasladó a la foca a sus instalaciones de recuperación, en Ferrol, de la Sociedade Galega de Historia Natural. Los expertos que allí trabajan comprobaron que se trataba de un macho que medía 90 centímetros y pesaba catorce kilos, muy poco si tenemos en cuenta que el peso habitual de estos animales se sitúa entre los 20 y los 25 kilogramos. El mamífero se comportaba de forma poco agresiva y mostraba síntomas de agotamiento. Así que sus cuidadores iniciaron de forma inmediata el tratamiento: suero para rehidratarlo, alimento y antibioterapia. También se le trató de un ligero problema pulmonar. Una vez superada esa primera fase de recuperación llegó el momento de pasar a una segunda etapa. Ayer por la mañana, Rinlo fue trasladado al acuario de O Grove. Le esperaba una piscina de 15 por 5 metros en la que el animal deberá ejercitar su musculatura y ganar peso. Aquí Rinlo no estará solo, sino que compartirá espacio con la foca Prado, que fue recogida en noviembre y aguarda a recuperarse completamente para poder volver a su lugar de origen. Su nuevo compañero debe todavía afrontar un largo proceso hasta alcanzar los 30 kilos que necesita para reponer fuerzas y afrontar su vuelta hacia el Gran Sol. Cómo llegó Rinlo hasta Ribadeo es un misterio que seguramente nunca podrá esclarecerse. Aunque la teoría de los científicos apunta a que la presencia de algún ejemplar juvenil en las costas gallegas no es extraña. Cuando cumplen aproximadamente el medio año de vida, los animales tienen su primer contacto con el agua. Es relativamente habitual -explican- que alguno se desoriente y se pierdan durante días en el mar hasta volver a encontrar la costa. Así que Rinlo probablemente haya llegado de esta forma desde el litoral británico, donde existen las mayores concentraciones de su especie. Gracias al esfuerzo del CEMMA y del acuario, Rinlo puede tener una segunda oportunidad. Sin embargo, la coordinadora insiste en que cada día se evidencia más la necesidad de contar con un centro de recuperación específico para la fauna amenazada. Eso es, precisamente, lo que pretende hacer la Sociedade Galega de Historia Natural en sus nuevas instalaciones de Ferrol.