Los responsables del hospital militar rechazan su transferencia a la Xunta

FERROL

El proceso para demandar al Estado la gestión del centro arranca la semana próxima La pretensión del Gobierno bipartito despierta oposición en ámbitos castrenses

11 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Las intenciones del Gobierno autonómico de conseguir la transferencia de la gestión del hospital Naval de Ferrol toparán, previsiblemente, con una fuerte oposición en el ámbito militar. A falta de que la Xunta explique con detalles su proyecto para el centro, los responsables del hospital han hecho ver su oposición a la iniciativa, ya que, argumenta, las atribuciones que tiene con respecto a las Fuerzas Armadas complican notablemente el traspaso de la gestión a la Administración autonómica. El proceso para la negociación del traspaso de competencias, que la Xunta se ha planteado en paralelo a la propia reforma del Estatuto, dará sus primeros pasos durante la próxima semana. Quizá entonces el Gobierno gallego comience a revelar lo que pretende hacer con el hospital militar. Desde Vicepresidencia ya se advirtió de que no habría detalles hasta nuevas reuniones de la Comisión Mixta de Transferencias, así que, por el momento, no ha trascendido si la Xunta pretende su inclusión sin más en la red del Sergas o algún otro formato de gestión. En caso de que sea la primera la opción a la que aspira el Gobierno que preside Emilio Pérez Touriño, se topará con la oposición de cuantos consideran que el hospital es estratégico dentro de la red castrense. Un cargo de la sanidad militar consultado al respecto se mostró claro: «Este hospital atiende al personal de las escuelas de la Armada, de la escuela naval, de unidades operativas como la Brilat, de la Marina noruega... Si deja de ser un centro militar, ¿quién se va a encargar de eso?», se preguntó. Al margen de la actividad asistencial habitual con integrantes de las Fuerzas Armadas, esta misma fuente destacó el valor del centro para hacer frente a determinadas situaciones de emergencia. Así, este cargo recordó lo ocurrido el pasado 29 de mayo, en el día de las Fuerzas Armadas, cuando la tripulación del buque de asalto anfibio Pizarro fue trasladada al Naval para un reconocimiento colectivo después de que enfermase una marinero. «¿Dónde llevas a 180 personas para que les hagan unas pruebas así, inmediatamente? ¿Al Marcide?», se preguntó. «No ha perdido interés» Otro militar de rango perteneciente al ámbito sanitario ofreció a este periódico una versión similar. «Por los entornos en los que yo me muevo, no hay absolutamente ningún indicio de que el hospital haya perdido interés para el Ministerio de Defensa», indicó. Éste sería el requisito previo ineludible para que el centro pudiera pasar a manos del Sergas, ya que por lo pronto forma parte de la red hospitalaria militar y la defensa nacional es una de las competencias intransferibles de la Administración central. «Ignoro -continúa este militar- las implicaciones políticas que puede tener la solicitud. Pero ceder el hospital a la Xunta... No le veo sentido, empezando porque tiene 150 camas estratégicas».