Con nombre propio Cerca de veinte madres, cada cual con su bebé, se reunieron ayer para defender el método tradicional de alimentación
16 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Cerca de una veintena de mujeres respaldaron ayer en Narón la reivindicación de la lactancia materna para los bebés. Y lo hicieron, cómo si no, predicando con el ejemplo. La imagen de las madres dando el pecho a sus hijos, convertida en un símbolo de esta causa, llegó hasta Narón de la mano del grupo comarcal de Unicef y del incipiente Comité de Apoio á Lactancia Materna de Narón, que auspiciaron la iniciativa. El acto consistió en una reunión en la plaza de Galicia naronesa; allí se juntaron madres e hijos, y la sesión de lactancia adquirió incluso un aire festivo, merced a la actuación musical que protagonizaron los integrantes de la banda de gaitas y del grupo de baile del Padroado de Cultura de Narón. Trabajo por hacer Ayer se animaron algunas madres a dar de mamar a sus hijos públicamente, aunque no todas. Por vergüenza o por otras razones, algunas apoyaron el acto con su presencia, pero no activamente. Aún queda trabajo por hacer en este campo para que el reconocimiento social de los beneficios de esta práctica sea mayor. En eso trabaja el comité de Narón, que informa a todas las personas interesadas en el tema con dos reuniones mensuales: se celebran el primer y el tercer miércoles de cada mes, en las dependencias de la Casa da Mocidade. Una de las promotoras de este comité, Isaura González, explica el motivo de su postura respecto a esta forma tradicional de alimentación de los bebés durante sus primeros meses de vida. «Nós reivindicamos esto porque é unha práctica que está perdendo uso. É tal a forza das marcas comerciais e do estilo de vida consumista que as nais acaban pensando que dá o mesmo. Pero non é certo», explica. Según argumenta Isaura González, las bondades de este método para la salud del hijo son incontables: por una parte, apunta, los bebés alimentados del pecho de la madre tienen menos posibilidades de contraer ciertas enfermedades, especialmente las de tipo alérgico, y refuerzan sus defensas con respecto a catarros y otros problemas similares. Pero a largo plazo, al parecer, también hay ventajas tremendamente saludables: este tipo de alimentación, dice González, hace más improbable que el bebé sufra en el futuro enfermedades como la diabetes y patologías relacionadas con el corazón; y contribuirá a reducir sus niveles de colesterol e hipertensión, entre otras ventajas.