11 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
En el repaso histórico de los golpes de fortuna de los que ha gozado Fene en los últimos tiempos, sobresale la figura de un hombre: Luis Paz, vendedor de cupones de la ONCE. A comienzos del año 2002, sus boletos (la mayoría los vendió en el bar Jesimar) repartieron 1.280.000 euros. Y dos años más atrás, esta vez en el bar Malpica, en la misma parroquia, repartió más de dos millones de euros. «Ya me dijeron que querían hacerme alcalde de Maniños», bromeaba el repartidor de fortuna. Junto con algún pellizco de la Lotería de Navidad, son los mayores premios en la historia reciente de Fene. Pero hay una diferencia sustancial: éstos fueron repartidos entre los vecinos, y el de ayer se fue todo a un solo bolsillo.