Crónica | Polémica por la posible presencia de un ofidio en el Xuvia Un joven asegura que una noche de julio vio una culebra de dos metros; el debate sobre qué era realmente lo que nadaba en el río ha coleado durante todo el estío
19 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l muchacho inició lo que se ha convertido en el culebrón del verano entre los pescadores del Xuvia, pero está ya tan harto de ver cómo se burlan de él los veteranos de la caña que no quiere ni oír hablar de salir en el periódico. Ni fotos, ni nombre, ni siquiera detalles sobre el lugar donde vive. Pero lo cierto es que el chico no tiene dudas. «Yo sé lo que vi», dice, muy seguro, como contestando a quienes cuestionan que pueda aparecer una serpiente de dos metros en el Xuvia. Después va perdiendo el gesto huraño y se explica. Él y su amigo paseaban una noche por la orilla del río. Era a principios de julio, hacia las nueve, «todavía se veía», recuerda, no en vano los días del inicio del verano son largos. El chico es un pescador entusiasta, pese a su corta edad, igual que el joven que lo acompañaba. Sin detalles Entonces apareció el bicho. «Yo sé lo que vi», repite el adolescente. Y no da muchos más detalles. Sabemos que era larga y que no era una nutria. Lo de la nutria es una teoría que surgió enseguida entre los pescadores de más edad, en cuanto se corrió la noticia. Dicen que a esa hora entre lusco e fusco bien pudo el muchacho confundir la larga cola y el estilo huidizo de la nutria con un ofidio. Pero el chico insiste: «Aún se veía». Y después: «Yo sé lo que vi». Por eso le molesta tanto que quienes no vieron nada sugieran que se confundió. Alguien explica que el chico y su amigo se asustaron y corrieron a zona segura. En este punto el lacónico protagonista de la historia vuelve a fruncir el ceño. No hace falta ser adivino para entender que está recordando las burlas que sufrió al día siguiente, cuando se corrió la voz. Y piensa qué haría alguno de esos valientes si viera una serpiente de dos metros delante de sus narices. Lo cierto es que la alarma llegó hasta el guardarríos, la Guardia Civil y el Seprona, servicio del Instituto Armado dedicado a la protección de la naturaleza. Desde este último departamento han confirmado que efectivamente visitaron el río, buscaron, pero no avistaron ofidio alguno. En Narón explican que la noticia de la esquiva serpiente coincidió con otra protagonizada nada menos que por una pitón, la que supuestamente había sido robada de las instalaciones del Circo Italiano en Ourense. Hubo vecinos que hicieron ver a los guardias del Seprona la posibilidad de que, por un azar del destino, aquella pitón perdida en la ciudad de las Burgas hubiera acabado en el Xuvia. Enseguida se sabría que esto no podía ser. Unos días después se desveló que la peligrosa serpiente nunca salió de su carromato en el circo. El robo no fue tal, y tres miembros de la troupe incluso acabaron detenidos (precisamente en Ferrol), acusados de simular un robo. No era, pues, una pitón. Pero el chico siguió en sus trece: «Yo sé lo que ví». E hizo bien, porque hay gente convencida de que no es nada raro que el muchacho haya visto una serpiente. Dice Juan Ignacio Díaz, de la Sociedade Galega de Historia Natural, que en el Xuvia, efectivamente, hay serpientes acuáticas, que bien pueden medir dos metros de largo. ¡Y que él mismo las ha visto más de una y de dos veces!. No son peligrosas, explica Juan Ignacio, mientras piensa que los que se reían del muchacho son los que parecen no tener mucha idea de fauna fluvial.