La Xunta planea una reunión «final y a todas las bandas» para salvar Unicén

M. Cheda FERROL

FERROL

Los sindicatos convocan una cacerolada en Santiago y amenazan con una huelga comarcal Fernández Valencia reclama hoy a Pérez Touriño su mediación directa en el conflicto

31 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?o va más. La Xunta prepara un encuentro «final y a todas las bandas» para intentar salvar Unicén. Si logra su propósito, «muy próximamente» se verán en Compostela el conselleiro de Traballo, la directora xeral del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), representantes sindicales y todo el accionariado y equipo gestor de la compañía, que se halla dividido en dos bandos: el de José Fernández Valencia, quien posee un 28% de las participaciones y controla otro 8, y el de las familias Novoa y Casal. Fueron estas últimas quienes el 29 de julio formularon en el Juzgado de lo Mercantil de A Coruña una declaración concursal voluntaria (quiebra). Finalizado el mes legalmente inhábil que es agosto, su señoría podría decidir ya en las próximas horas si admite o no a trámite ese expediente. En el primero de los casos, nombraría a un administrador externo transitorio y luego liquidaría la sociedad, o sea, acabaría con 40 años de historia y 113 puestos de trabajo. De ahí las urgencias. Las prisas llegan a tal extremo, que Fernández Valencia, desesperado, prevé ponerse hoy en contacto con el presidente Emilio Pérez Touriño y solicitar su mediación directa. Oficialmente, el Ejecutivo no habla de la reunión que está promoviendo. Muy al contrario, ayer se limitó a emitir una nota de prensa en la que reitera su «especial sensibilidade en relación aos traballadores». Además, insta a los propietarios de la firma a constituir «unha maioría estable con capacidade xurídica» y a presentar un plan de viabilidad detallado. Entretanto, continuó el calendario de movilizaciones diarias que la plantilla inició el lunes pasado. Si antes del martes próximo no se producen novedades, los afectados se desplazarán ese día a Santiago para, ante el edificio administrativo de San Caetano, participar en una cacerolada. En clave de órdago, además, los sindicatos han anunciado que, si nada de esto funciona, convocarán paros sectoriales en Ferrolterra e incluso una huelga comarcal. De la escena desapareció ayer el gerente de Unicén entre los otoños del 2002 y del 2004, al comunicar oficialmente que ni a él ni a la consultora Auren les interesa ya relanzar la empresa. Santiago Canet tira la toalla sin haber difundido el programa de salvación que decía tener.