?l precedente al 19-J hay que buscarlo en el penúltimo domingo del mes de octubre del 2001. Entonces el PP logró una holgada mayoría absoluta en Galicia y en las tres comarcas (Ferrolterra, Eume y Ortegal) fue el partido más votado en 18 de los 20 ayuntamientos. Además, en ocho casos con más de la mitad de los sufragios. En el resto rozó o rebasó el 40%, salvo en As Pontes, donde fue la fuerza más votada pero con un escaso margen sobre el BNG, que gobierna el municipio. Entre los territorios granero de la derecha destaca el caso de As Somozas, donde la candidatura de Manuel Fraga se llevó 8 de cada 10 papeletas, un récord en toda la comunidad. En el Ortegal, además, el porcentaje de votos para el PP fue uno de los más altos entre las comarcas gallegas. Las dos únicas excepciones en aquella noche del 20-O fueron A Capela y Fene. El primero, donde el alcalde es socialista, el PSOE, con un Emilio Pérez Touriño en su debut electoral, fue el más respaldado. En el segundo caso, la lista de Xosé Manuel Beiras logró el mayor número de votos. En Ferrol, aquella lluviosa noche de octubre destacó más por la elevada abstención -que rozó entonces el 43%, la más elevada entre las ciudades gallegas- que el resultado. La jornada electoral dejó al PP de nuevo como primera fuerza (se llevó algo más de 17.000 votos) a costa de un BNG que perdió apoyo justo en el ecuador del gobierno de Xaime Bello. Desde entonces, los nacionalistas han ido menguando su número de votos, como quedó patente en las últimas municipales, estatales y europeas. Con todo, hace cuatro años la suma de las papeletas de la izquierda (nacionalistas y socialistas) volvieron a ser más que los de los conservadores.