Perfil | Ángel Recamán Rivas El nuevo director de la unidad productiva de Navantia en la ría de Ferrol ha sido el máximo responsable de los dos programas de fragatas más ambiciosos de la factoría local
13 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Ha dedicado la mitad de su vida a la Bazán y ésta no es una frase hecha, porque Ángel Recamán Rivas, el director de la unidad productiva de Navantia en la ría ferrolana nació en la comarca en 1955 y desde 1981 ha desarrollado su actividad profesional en el astillero militar. Recamán, al que sus compañeros le reconocen trato afable y una demostrada valía profesional, en la década de los noventa fue jefe de proyecto de dos construcciones navales señeras para la factoría local: el portaaviones Chakri Naruebet para la Armada tailandesa y las fragatas F-100 para la Marina española. Posteriormente, este doctor industrial fue designado jefe de programa de las fragatas noruegas, a principios del nuevo siglo, en donde además de sus conocimientos técnicos, ha demostrado una gran capacidad negociadora. Con anterioridad (entre los años 89 y 90), Ángel Recamán participó en Alemania en el diseño de la fragata NFR-90, llamada a ser la fragata europea y que finalmente no llegó a cuajar. Casado y con dos hijos, Ángel Recamán fue nombrado director del astillero ferrolano en diciembre del 2002, en donde relevó a Ángel García, que se marchaba como consecuencia del plan de prejubilaciones. Su valía profesional no sólo es reconocida en la empresa pública. De hecho, fue uno de los ingenieros a los que llamó el Gobierno popular para consultar su opinión sobre qué hacer cuando el Prestige se hundía en las costas gallegas.