EN TINTA CHINA | O |
02 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LOS romanos no han podido cerrar la boca desde que conocieron el que llamaron Magnus Portus Artabrorum. La bahía que forman A Coruña y Ferrol es un espéctaculo, como la NBA. Será un espectáculo total cuando ambas ciudades estén unidas por tres puentes. Pasar de las palmeras de los Cantones a los plátanos del Cantón de Molins será unos minutos de éxtasis suspendidos entre el cielo y el mar. Ya está bien de ser pacatos, de que unos les llaman a los otros falsos cascarilleiros, y los otros a los unos, los de Vilapodre. Las utopías son las que hacen correr a los pueblos. Soñar en voz alta es lo más sano que hay. La ambición es la manera de hacer gasolina (echar gasolina en ferrolano) para avanzar a todo filispín (toda velocidad para nuestros hermanos de Ferrol). Si ambas ciudades son una, ya se puede decir tiembla Oporto, porque no habrá quien nos pare. Dos puertos, dos ciudades, tres puentes, más de medio millón de habitantes, utopía rima con ría. cesar.casal@lavoz.es