Fene La actuación se incluye dentro de un proyecto para recuperar el monte comunal El programa contempla la creación de un mirador y de un minisbosque autóctono
17 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l conjunto de mámoas o tumbas megalíticas que salpican el monte Marraxón, en Fene, podrían sacudirse el olvido y salir del anonimato si sale adelante un ambicioso proyecto diseñado por la Consellería de Medio Ambiente. La protección, puesta en valor y señalización de los restos prehistóricos allí localizados -una de las necrópolis megalíticas más importantes del norte de Galicia- se encuentra entre las medidas incluidas en un plan integral de actuación elaborado por Medio Ambiente para recuperar el monte fenés, que se encuentra en estado de semiabandono. La delegada provincial de la consellería, Ana Díaz, que ayer visitó Fene para presentar el proyecto, recalcó que el plan es sólo una propuesta de actuación, ya que la decisión última de que se lleve a cabo o no depende única y exclusivamente de los comuneros de Sillobre, que son los legítimos propietaros del monte. Díaz explicó que en el campo de mámoas lo que se propone es proteger todo el perímetro (de unos 800 metros cuadrados) mediante una valla de madera -para evitar así espolios intencionados o involuntarios-, además de limpiar la zona de zarzas e instalar paneles explicativos para que los visitantes conozcan la historia de las tumbas megalíticas. Este espacio didáctico formaría parte del área lúdico-cultural de Marraxón, que se extendería a lo largo y ancho de una zona del monte poco aprovechable desde el punto de vista forestal. El plan de la Xunta propone que en este espacio se cree también un área recreativa con bancos y juegos y un minibosque de especies autóctonas -con arces, castaños y pinos- para que el visitante, a través de paneles explicativos, conozca las peculiaridades de las masas forestales gallegas. Limpiezas Ya fuera de esta zona, el proyecto también contempla la creación de un mirador en la cima del monte, conocida como el Coto do Rei, así como limpiezas, desbroces, podas y reforestaciones con pinos en el resto del monte. La junta de comuneros deberá tomar una decisión; si lleva o no a cabo el plan. En cualquier caso, Ana Díaz recalcó que la consellería de Medio Ambiente está dispuesta a abrir vías de colaboración con los comuneros para financiar todas las actuaciones.