La participación en las elecciones a las 14 horas sube dos puntos hasta el 36,9 %
Izar concedió ayer un permiso retribuido -un día libre pero pagado- a los 703 trabajadores prejubilables de la antigua Astano. Con este medida la empresa naval evitaba así que los operarios tuvieran que incorporarse de nuevo a sus puestos después de finalizar sus quince días de vacaciones, que inicialmente iban a enlazar con su nueva situación laboral pero que finalmente no ha sido así porque el grupo y los sindicatos no han alcanzado un acuerdo sobre el expediente de regulación de empleo. Sin embargo, los trabajadores acudieron igualmente al astillero ya que habían sido convocados por el comité de empresa para participar en una asamblea en la que se dio cuenta de la situación actual de las negociaciones. Los sindicatos prevén que hoy mismo pueda quedar definitivamente aprobado el expediente de regulación de empleo que regirá las condiciones del ajuste laboral, ya que parece poco probable que la nueva compañía lleve a cabo mañana su presentación pública sin que se haya cerrado este capítulo. Está previsto que la misma licencia -el permiso retribuido- concedida ayer a los trabajadores de la antigua Astano se otorgue a un grupo de 200 prejubilables de Izar Ferrol que también finalizan hoy sus vacaciones. Zapatero en Venezuela En otro orden de cosas, el secretario de Estado de Asuntos Exteriores y para Iberoamérica, Bernardino León, viajó este fin de semana a Venezuela para continuar con los preparativos de la visita que realizará al país sudamericano el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, previsiblemente «a finales de marzo», según informaron a Europa Press fuentes diplomáticas españolas. El presidente venezolano, Hugo Chávez, recibió el sábado en su despacho del Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo, a Bernardino León, al director general de Política Exterior, Rafael Dezcallar, y al embajador de España en Caracas, Raúl Morodo, con quienes abordó los preparativos del viaje de Zapatero a la capital venezolana. En ese encuentro, el presidente del Gobierno podría cerrar el contrato para la construcción de corbetas ligeras en los astilleros de Izar -el Ejecutivo aún no despejó dónde se harían- y la reparación de varios buques tanqueros.