En directo | De ruta por las parroquias nevadas Los habitantes de las zonas montañosas de As Pontes viven desde el viernes ateridos por el frío y rodeados por un manto blanco, que ni siquiera allí es habitual
28 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?o crean, en As Pontes también es raro que nieve. No en el monte Caxado, tan alto él, donde cada año caen sus buenos copos. Pero sí en otros lugares que ayer deslumbraban. Siguiendo el rastro blanco, aparece en escena Pilar, asomando su nariz roja como un tomate por la ventana de la cocina. Vive en Cheiván, un lugar de una parroquia próxima a As Somozas, junto a su hermano Antonio y su madre Isolina. «Levábamos unha chea de anos que non nevaba», constata la aterida vecina, que valiente se coloca un abrigo para salir de casa y mostrar un milagro de la naturaleza: de los aleros del tejado cuelgan estalactitas de hielo, gotas de agua que se quedaron congeladas para desafío de la ley de la gravedad. Pilar llama caramelos a estos témpanos, que hacía años que no se dejaban ver. Pilar y familia se pasan el día metidos en casa, arrimados a la cocina de leña. Fuera, dice, no hay mucho que hacer. Las vacas de las que viven también están cómodamente aposentadas en la cuadra. Siguiendo la estela blanca de la nieve aparece un cobertizo rodeado de gallinas y dos vecinos. Son de As Pontes mismo, pero poseen esa caseta para entretener su prejubilación de Endesa cultivando fresas -desde el viernes, completamente cubiertas de nieve- y criando gallinas «que nunca tal viron», comentan. Al fondo asoma la chimenea de Endesa. Carretera abajo aparece el lugar de A Esfarrapa, con un pie en As Pontes y el otro en As Somozas. Territorio fronterizo donde viven Ramiro López y su familia. En cuanto aparecen los desconocidos, Ramiro espeta: «Pero, ¡qué facedes, vides ao sitio máis frío!». Tal vez no fuese el más frío, pero las manos se adormecían por el gélido viento que soplaba en la frontera. Estos son algunos de los lugares que están cubiertos por la nieve desde el viernes. Ninguno de ellos llegó a quedar aislado.