DIQUE DE ABRIGO | O |
26 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.SUS PADRES, Florentina y José, vieron en su As Pontes natal cómo su hijo pequeño, Roberto, dejaba el ultramarinos familiar y, con sólo 16 años, ya trabajaba con su camión en el transporte de madera. Y que con sólo 18 se lanzaba a montar una fábrica de quesos en Abadín, aventura que le arruinó, le gusta contar. Pero no se vino abajo. Siguió trabajando, siempre junto a sus hermanos José y Manuel. Y fueron poniendo las bases del Grupo Tojeiro, que hoy da empleo a más de 5.000 personas con Gadisa como buque insignia. Pero su inquietud de empresario no cesa, e impulsa -ya con 70 años-, nada menos que la ruptura de un monopolio estatal, el de la distribución de gas natural, y lo consigue con Reganosa. Y, junto a esta pasión por la empresa, la pasión por la familia. Siempre al lado de Celsa, la mujer con la que se casó hace 44 años y de la que se hizo novio un día de San Valentín; la mujer que aprendió idiomas, sin que él se lo pidiera, para acompañarle en sus viajes y ser para él la mejor de las intérpretes; y la mujer que dio a luz al otro gran amor de su vida, su hijo, Roberto, hoy destacado empresario y depositario de las esperanzas de su padre para el desarrollo de Galicia.