Crónica | El regreso al trabajo de los excedentes de la antigua Astano Los operarios iban a encadenar sus vacaciones con su nueva situación laboral pero la falta de acuerdo sobre la regulación de empleo les obliga a volver a sus puestos
25 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?niciaron hace dos semanas unas vacaciones que se prometían perpetuas, ya que al término de las mismas tendrían que empezar su nueva vida laboral como prejubilados de Izar, pero el despertador volverá a sonar, al menos por unos días, para estos trabajadores. La falta de acuerdo entre la dirección de la compañía naval y los sindicatos sobre el expediente de regulación de empleo que regirá las condiciones de prejubilación obligará a los 703 operarios de la antigua Astano mayores de 52 años a regresar el lunes a sus puestos. Un día después, les tocará el turno un grupo de 250 prejubilables de Izar Ferrol y el día 8, al resto. Tanto los portavoces sindicales como los empresariales esperan que en «cuestión de días» se firme el expediente, pero lo cierto es que esas previsiones se barajaban desde hace semanas sin que se haya podido alcanzar un acuerdo. ¿Y qué está ahora demorando el consenso entre las partes? La posibilidad de incluir en este expediente una prórroga del convenio colectivo en vigor. Los sindicatos -y la ciudadanía- tienen muy fresco el año de continuas manifestaciones protagonizadas por los trabajadores navales en protesta por la falta de acuerdo por el convenio colectivo y no quieren encontrarse en pocos meses con una situación similar. «Si vamos a hablar en serio del diseño de la nueva empresa, de carga de trabajo y del futuro de los astilleros, hay que procurar estabilidad; no podemos enfrascarnos dentro de poco en la negociación del convenio», explicó Jorge Prieto, presidente del comité de empresa de la antigua Astano. Lo cierto es que el enfado empieza a cundir entre los operarios afectados por el ajuste laboral, que trasladan a los delegados sindicales. El presidente del comité de la antigua Astano lamenta esta situación, aunque considera que se trata de una estrategia de «la empresa para intentar que los trabajadores se vuelvan contra los sindicatos». Pese a las diferencias entre las partes, existe una fecha de referencia para el posible acuerdo: el miércoles próximo. Entonces, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) presentará oficialmente la nueva compañía pública naval, en una ceremonia en la que participarán altos cargos del Gobierno. Parece poco probable, pues, que la empresa militar comience su andadura ante cientos de ojos de todo el país con un conflicto por el ajuste laboral como telón de fondo. Asamblea El lunes, los prejubilados de la antigua Astano se reunirán en asamblea con sus representantes sindicales para analizar la situación. Ayer, Gregorio Freire, secretario comarcal de la USTG, una de las centrales, con CC.OO. y UGT, firmantes del acuerdo de reestructuración de Izar, reclamó a la SEPI la convocatoria urgente de la comisión de seguimiento de ese acuerdo y que se cierre el expediente de regulación de empleo. Freire también respondió a las críticas vertidas por la CIG y reclamó que el problema del sector naval no sea «un instrumento para la confrontación».