El Concello de Ferrol viene de constatar un incremento en el número de demandantes de la renta de inserción social de Galicia (Risga), un fondo de la Xunta que reparten las administraciones locales entre personas sin trabajo y con escasos recursos económicos. En el 2004, los peticionarios de esta ayuda fueron un 6% más que en el ejercicio anterior. Las estadísticas señalan detalles de interés en torno a los 351 actuales beneficiarios de la Risga. Uno de los más destacados es el hecho de que casi tres de cada cuatro (concretamente, el 70%) son mujeres. De los mismos datos se deduce que los barrios del centro y Caranza son los que tienen empadronados a más personas en situación de exclusión social. El perfil del demandante señala también que predominan las personas jóvenes (la mayoría están entre 25 y 45 años) y un hecho que puede resultar sorprendente: dos terceras partes de los solicitantes tienen cursados al menos estudios de secundaria, e incluso un 4% del total son universitarios. La concesión de la Risga, en todo caso, no está concebida como un medio para la subsistencia a largo plazo. La filosofía del departamento de Servicios Sociais es asociarla a planes que permitan, en un determinado período, la reinserción laboral y social.