Redfer vende sus máquinas

La Voz F. V. | FERROL

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Crónica | La última fábrica del muelle Una empresa de redes de Alicante compra las tejedoras de la antigua Textilfer y contrata a parte de sus trabajadores

02 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ubo tiempos, en la década de los 60, en que las sirenas de las fábricas de la zona portuaria y alrededores formaban una verdadera sinfonía. Con la música de fondo del pito de Bazán, que se extendía como la sirena de un barco por toda la ría, sonaba también la Pysbe, la Fábrica de Lápices, Jabones Pucho, la Fenya y otra fábrica de lápices en Canido... Y en A Malata, donde actualmente se encuentra el estadio, la enorme planta de Peninsular Maderera, de los tiempos en que Guinea era colonia española y la madera salía gratis. Con la descolonización a la española (los ingleses dan la independiencia pero mantienen el control de las materias primas), esta fábrica de tableros y puertas también echó el cerrojo y a toda la plantilla. Como cada pollito que distingue el cacareo de su gallina madre, cada obrero conocía perfectamente la llamada de su fábrica. Poco a poco, el viejo sistema productivo de Ferrol instalado en pleno casco urbano (había un aserradero a un tiro de piedra del Ayuntamiento) fue cerrando y dejando paso a operaciones urbanísticas. A Alicante Ahora le toca el turno a la última empresa. Es una pequeña fábrica de redes que continuó funcionando como Redfer, en la carretera Alta del Puerto, heredera de Textilfer. Otra fábrica de redes de Alicante ha comprado las máquinas a los propietarios y no sólo se lleva las modernas tejedoras alemanas sino que ha contratado también a parte de los últimos ocho trabajadores que quedaban en su plantilla. La primera Textilfer perteneció a Alberto Fernández, el célebre don Alberto propietario de la Fábrica de Lápices, que no resistió la apertura de fronteras a las importaciones de China. Textilfer, que fabricó cortinajes de fibra sintética además de redes sin nudo, también cerró en su día y despidió a su plantilla formada por más de medio centenar de trabajadores. Pero reabrió posteriormente con el nombre de Redfer, con menos mano de obra y con moderna maquinaria. Sus propietarios son los hijos de don Alberto. Callosa del Segura Las seis máquinas tejedoras van ahora a otra fábrica de redes de Callosa del Segura, en la provincia de Alicante. En la parcela se levantará un edificio de viviendas. Es el ejemplo del paulatino proceso de cambio de usos del entorno del puerto interior. Víctor, un vecino de Ferrol Vello testigo de tanto cambio, recuerda que eran «miles» los trabajadores que cada mañana se movían en el entorno de Curuxeiras cuando, también, el muelle era el corazón de todo el tráfico de pasajeros a la ciudad.