El sector naval perderá en la ría casi la mitad de sus trabajadores

M. Cheda FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

La nueva compañía de astilleros ocupará a sólo 600 operarios de la industria auxiliar El Gobierno cifra en 1.401 los empleos directos que destruirán las prejubilaciones

20 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Qué va a suponer para Ferrolterra la aplicación del acuerdo suscrito hace cinco días por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y una amplia mayoría sindical? Una segunda reconversión, en toda regla. Según un informe del Gobierno fechado a 24 de junio, de las factorías públicas de Ferrol y Fene dependían a principios de año un 11,9% de todos los puestos de trabajo localizados en la ría, 5.522 sobre 47.025. Tras los ajustes, ese porcentaje descenderá al menos hasta los 6,5 puntos, de modo que el peso específico del sector naval va a caer casi la mitad, un palo para la economía de la zona. Por un lado, la nueva compañía de astilleros dará de comer, por término medio, a sólo 600 operarios de las empresas auxiliares, o sea, a una tercera parte de los que Izar ocupó durante el período 2002-2003 (1.719). Esta comparación, que se establece cruzando registros oficiales, se debe a dos factores: la militarización del mercado, que potencia la producción propia, y el recorte de los planteles (ver tabla adjunta). «El cálculo -corroboran fuentes de la Administración central- es válido, aunque la cifra va a fluctuar en función de la cartera de pedidos que haya en cada momento». La actividad en el segmento de las subcontratas menguará un 65,1%. En el campo del empleo directo, el bajón será menor desde el punto de vista relativo (36,8%), pero algo mayor en términos absolutos. Por primera vez, la SEPI cifró ayer el impacto de las prejubilaciones. La fábrica de Fene, por ejemplo, se quedará con apenas 347 profesionales en nómina, frente a los 1.011 de ahora. En toda España, se marcharán a sus casas antes de tiempo 4.040 personas, 1.401 de ellas en las viejas Astano y Bazán. Se trata de un dato bastante similar a los difundidos la semana pasada tanto por los comités de empresa de ambos centros (1.040) como por el sindicato CIG (de 1.400 a 1.500). A buscar otra ocupación El pacto entre la SEPI y las centrales CC.?OO., UGT y USTG ya dibuja, si bien con habilidad semántica, un panorama negro para las auxiliares. En su cláusula decimotercera, el documento aboga por que las firmas asociadas a la nueva Izar adquieran «el nivel de competitividad y diversificación requerido». Dicho de otra forma, ese escrito anuncia que mucha gente tendrá que dedicarse a partir de ahora a otra cosa cualquiera que no sea construir o reparar barcos. De cualquier modo, el futuro final de las subcontratas deberá determinarlo una comisión mixta integrada por representantes sindicales, del holding público y de los ministerios «correspondientes», aunque el acuerdo del jueves no especifica cuáles. Tampoco fija fechas concretas para la constitución de este organismo.