22 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
«En función de la evolución que experimente la demanda en el puerto exterior a partir de la puesta en servicio de éste, se podrán plantear futuras ampliaciones». Con esa respuesta parlamentaria recientemente enviada al diputado Francisco Rodríguez (BNG), el Gobierno se niega a autorizar la segunda fase de obra en los muelles de Caneliñas mientras la primera no comience a ser explotada. De modo que el desarrollo de la dársena, a pesar de que ya no queda suelo para colocar allí más empresas, queda hipotecado hasta el 2006.