Italtel defiende que ha cumplido sus compromisos y no devolverá ayudas

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La Xunta permanece callada ante el anuncio de cierre inminente de la fábrica de As Pontes Cientos de ponteses salen a la calle para rechazar el próximo cierre de la planta

18 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?l grupo Italtel no está dispuesto a devolver las ayudas públicas y privadas (3,7 millones de euros) que percibió como incentivos por abrir la fábrica de componentes electrónicos de As Pontes. Así lo confirmó ayer a este diario el consejero delegado de la multinacional italiana en España, Aldo Foschi, quien subrayó que la compañía ha cumplido todas las condiciones, incluida la del mantenimiento del empleo, que le impusieron las administraciones y Endesa para recibir las subvenciones. En todo caso, Foschi recordó que frente a los 3,7 millones de incentivos, Italtel tuvo que asumir, en primer lugar, una inversión de siete millones y, durante los últimos años, unos gastos de ocho millones por sostener un centro que no conseguía un contrato. Foschi explicó también que con el reciente acuerdo para montar 30.000 decodificadores de televisión digital para ADB apenas habían facturado 1,5 millones de euros. Este es el panorama que Foschi describió ayer ante los conselleiros de Industria, Juan Rodríguez Yuste, y de Economía, Xosé Antonio Orza, durante una reunión que mantuvieron en Santiago y que duró una hora. Según Foschi, el encuentro fue «muy suave». El consejero delegado les explicó la situación económica «dramática» que obliga al cierre de la planta; y los conselleiros le avanzaron que la Xunta y Endesa están investigando si el grupo debe devolver las ayudas que percibió ante las sospechas de que no ha cumplido todas las condiciones exigidas. Aldo Foschi informó también a Yuste y a Orza de las conversaciones que está manteniendo con dos grupos interesados en comprar las instalaciones del polígono de Penapurreira. Unas negociaciones que el consejero delegado inició hace unas semanas y que, de momento, no han fructificado en acuerdo alguno. El responsable del grupo en España avanzó que la próxima semana será crucial ya que confía en obtener entonces ofertas de compra en firme. Con ellas acudirá a una nueva reunión con Yuste y Orza, con los que dijo compartir los objetivos de evitar el cierre de la fábrica y venderla para garantizar el mantenimiento del mayor número de puestos de trabajo posibles. Mientras, el expediente de regulación de empleo que desembocará en el cierre de la planta antes de que acabe este año sigue adelante. Movilizaciones Ayer, cientos de personas participaron en la manifestación convocada por los delegados de personal y el sindicato CIG para rechazar la decisión adoptada por la dirección del grupo italiano y para exigir el mantenimiento de los 38 puestos de trabajo.