Análisis | Las curvas del Acceso Norte Sigue incrementándose la cifra de accidentes que se producen en el final de la autopista, poco antes de A Malata
14 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?oco antes de las ocho de la mañana del pasado jueves, el joven conductor J. M. I., al volante de su Renault Clío, perdió el control y se fue a empotrar contra la mediana en las curvas del Acceso Norte. Es el siniestro número 30 en lo que va de año y lo sorprendente es que no se tomen medidas. La respuesta oficial, sobre todo de los responsables de tráfico en la Policía Local o Guardia Civil, siempre es la misma: si el conductor hubiese cumplido con la limitación que se fija en la señal previa nada le hubiese ocurrido. Pero realmente algo raro pasa. Un secretario municipal que pasó por Ferrol, Faustino, tenía una máxima sencilla: si la gente pasa por el medio de un jardín pueden ensayarse algunas medidas pero si fallan lo mejor es construir un sendero por esa zona pisoteada de la hierba. En nuestras curvas ocurre lo mismo. Se han estudiado medidas como las bandas de retención y refuerzo de la señalización y, por lo que observamos, siguen los accidentes al mismo ritmo de uno cada dos días o uno diario. Para el conductor el tramo en cuestión es continuación de la autopista en la que llega circulando por un vial con unas curvas que siempre tienen un radio, unas pendientes que no superan determinados grados y un ancho igual en todo el trazado. No obstante, repentinamente, el radio cambia y no le podemos explicar al infortunado automovilista que ese era un trozo de doble calzada estudiado como acceso al puerto o bautizado de esta guisa para que entrase a calzador en los Presupuestos Generales del Estado. De lo contrario, no se podía financiar con fondos estatales. El Discoverer Son cosas que hay que recordar ahora. Después vendría (gracias al desastre del Discoverer Enterprise ) que la autopista no iba a acabar en Fene sino que prorrogando la concesión a la empresa se comprometía a completar la AP-9 hasta enlazarla con el Acceso Norte. Por lo tanto, son dos modelos.Los técnicos advirtieron en su momento que mejor hubiese sido salvar el tramo San Xoán-A Malta con un túnel, como el del ferrocarril, porque el Acceso, además de cortar por la mitad el barrio de Santa Mariña, iba a tener algunas consecuencias peligrosas. Aquí las tenemos: estas curvas, en el último año, se situaron como primer punto negro de accidentes de Ferrol. Sorprende que el Ministerio de Fomento, autopistas, el Concello de Ferrol o la consellería competente no estudien soluciones. Sólo con los daños causados por los accidentes en un año se financia el estudio de alternativas. Con un poco más, se pagarían las soluciones.