Crónica | La Xunta dictamina que el lugar es de San Sadurniño y no de Neda El Concello nedense lleva años alumbrando, pavimentando y recogiendo la basura de una zona que, ahora, la administración ha decretado que pertenece a otro municipio
04 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.? partir de ahora, cuando a un vecino de A Cobeluda le pregunten en qué municipio vive ya no se le pondrá en un brete. La Xunta zanjó ayer las disputas mantenidas casi durante una década entre San Sadurniño y Neda por esa franja de terreno, situada a orillas del río Castro, mediante la aprobación de un decreto que establece la frontera definitiva entre los dos municipios. Y, según esa nuevo límite, A Cobeluda está en San Sadurniño y no en Neda. De esta manera tan concluyente se da por terminada una pugna en la que cada cual usaba un argumento diferente para reclamar ese pedazo de tierra como suyo: los nedenses se basaban en una acta de deslinde entre Anca y Narahío ratificada por los dos concellos en 1915, mientras que San Sadurniño hacía valer un mapa de 1945 del Instituto Geográfico Nacional. Finalmente, tras muchos dimes y diretes, la Xunta ha decidido decantarse por este último documento, ya que el acta defendida por los nedenses se refiere a a los lindes entre dos parroquias, «que non teñen que coincidir necesariamente cos límites do termo municipal». Para Luis Méndez (IU), teniente de alcalde y socio de gobierno de Neda con el PSOE, la decisión de la Xunta ha derivado en una situación kafkiana y, cuando menos, paradójica. «Resulta que llevamos años haciendo obras en la zona, poniendo el alumbrado, asfaltando los caminos, recogiendo la basura y dando licencias a los vecinos -que, por cierto, se consideran de Neda de toda la vida- para que vengan ahora y nos digan que A Cobeluda no es nuestro». Y agrega irónico: «Desde luego, si esto se queda así, San Sadurniño tendría que devolvernos todas las inversiones que hemos hecho». Pero Méndez confía en que el asunto no se quede así. Primero, porque cree que el Concello de Neda tiene razón -«nos parece que tiene más valor un acta del año 1915 ratificada por los dos concellos que un mapa de 1945», dice- y, en segundo lugar, porque sostiene que su propuesta coincide con dos barreras naturales: Rego do Ouxil (un regato) y Pena Moura (el pico de un monte). Por todo ello, Méndez anunció ayer que el gobierno municipal piensa reclamar a la Xunta que revise su decisión y, si no lo hace, presentará un recurso contencioso-administrativo en los tribunales. Diametralmente opuesta, por supuesto, es la opinión del alcalde de San Sadurniño, Constantino Bedoya (PP), quien sostiene que el decreto aprobado por la Xunta viene a poner fin a los quebraderos de cabeza de un importante grupo de vecinos. «Estaban en tierra de nadie y, de esta forma, se resuelve por fin su situación», dice el regidor. Bedoya asegura que tan pronto llegue la comunicación de los nuevos lindes habrá que hacer el traspaso de competencias con Neda en cuanto a servicios, empadronamientos... Pero de devolver inversiones no quiere oir hablar: «Eso que lo pague la Xunta, el Estado, o quien quiera, pero en ningún caso San Sadurniño», dice contundente el regidor.