Entrevista | Ramón Irazu Profesor de la Escuela de Artes de Lugo y directivo del Colexio de Arquitectos de Galicia, cree que la destrucción del paisaje hipotecará el futuro de varias generaciones
23 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ostiene el profesor Irazu que la «progresiva degradación del paisaje que está sufriendo toda la comarca de Ferrolterra» tendrá, a medio plazo, graves consecuencias. Sostiene que, más allá de lo puramente estético, además de restar calidad de vida a los ciudadanos, «limitará las posibilidades de desarrollo económico y cultural» de un territorio al que -subraya- se está «condenando a un empobrecimiento general». -Y los arquitectos, ante esta situación, ¿qué están haciendo? -Lo que hacemos es tratar de sensibilizar a todos los estamentos sociales de la importancia de conservar y ordenar el patrimonio arquitectónico. Desde el Colexio de Arquitectos estamos llevando a cabo, continuamente, actividades destinadas a sensibilizar a la población en general, pero también a los políticos, sobre el valor de la arquitectura y el paisaje. Nosotros organizamos exposiciones, conferencias, pedimos que la fortalezas de la Ilustración sean declaradas Patrimonio de la Humanidad, inventariamos bienes como el barrio de A Magdalena para editar guías... Pero lo que no podemos hacer es que la sociedad cambie de una vez sus criterios y se oponga con fuerza a la destrucción y al maltrato del paisaje. El caos urbanístico siempre tiene consecuencias sociales muy graves para cualquier ciudad. -Sin embargo, en otros lugares... -Las cosas son muy distintas. Y lo curioso es que cuando viajamos todos venimos encantados, diciendo qué bien se conservan los cascos históricos no sólo por Europa adelante, sino incluso en casi toda España. O, por citar Galicia, en ciudades como Santiago, Ourense o Pontevedra, y en villas como Allariz. -El caso de Ferrol, ¿es recuperable? -Sí, el barrio de A Magdalena todavía es recuperable en su mayor parte. Y también el área de Argüelles. Lo que pasa es que quizás tendríamos que tener una visión de conjunto de toda la ciudad, porque ahora mismo ya hay problemas serios de conexión entre las zonas por las que el área urbana fue creciendo. En los ensanches, por ejemplo, faltan zonas verdes y espacios públicos, espacios para la convivencia, lugares de relación... Los arquitectos estamos muy preocupados por eso. Y lo que pedimos es que se nos demanden soluciones arquitectónicas para todos esos espacios. Siempre estamos dispuestos a colaborar. -¿Ferrol será declarado por la Unesco, como también ustedes han reclamado, sí, Patrimonio Mundial? -Hombre, yo espero que lo sea, que la Unesco atienda esa petición y el objetivo, finalmente, se consiga. Claro que creo que Ferrol puede acabar siendo Patrimonio Mundial. Desde luego, su arquitectura, en especial el legado del tiempo de las Luces, reúne todas las condiciones para recibir esa distinción. Pero es imprescindible dar los pasos necesarios para ello. Está claro que si seguimos destruyendo el borde marítimo y el barrio de A Magdalena, si no hacemos de Ferrol una ciudad atractiva, difícilmente lo conseguiremos.