«Lo que más echamos en falta es la continuidad»

Amparo Ginés FERROL

FERROL

Entrevista | Mónica Pérez-Castrillón Los programas de voluntariado de la Universidade da Coruña cuentan cada año con unos cuarenta estudiantes de las facultades ferrolanas

18 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?n 1996 echó a andar en la Universidad el servicio de Cooperación e Voluntariado, dentro del área de Extensión Universitaria. Desde entonces, el campus ferrolano ha buscado colaborar con entidades que ya trabajan con colectivos en riesgo de exclusión social. La técnica de la oficina local, Mónica Pérez-Castrillón, apunta que «hacen falta nuevas remesas de voluntarios». -¿Es que son pocos los que se inscriben? -Cuando hablamos de voluntariado siempre hacen falta más personas, pero la relación entre el número de facultades y la cifra de inscritos es buena. La única pega es que no muchos se mantienen, porque su colaboración se acaba en cuanto pasan de ser estudiantes a estar en el mercado laboral. Y lo que más echamos en falta es la continuidad. Esto requiere un compromiso, y es ahí donde falla la gente. Al fin y al cabo son dos horas a la semana, pero no puedes faltar porque, por ejemplo, los ancianos se encariñan y te echan de menos... -¿Qué se les pide a los interesados? -En primer lugar, que expliquen por qué quieren ser voluntarios. Hay gente que viene preguntando si se dan créditos de libre configuración... El concepto a veces está difuso, y tenemos que dejarlo claro. Después, se les da un curso de formación general en voluntariado, y otro más específico según el programa al que se adhieran. -¿Cuáles son esos programas? -Se basan, sobre todo, en ofrecer compañía a quienes la necesitan. Colaboramos con Afal (enfermos de Alzheimer), Aspanaes (jóvenes autistas), el CAMF (minusválidos físicos), la residencia Mi Casa, el hogar infantil Virgen del Carmen y con el área de Cultura de la prisión de Teixeiro. Este último es el que requiere un mayor esfuerzo.