Crónica | Gala de clausura de un prestigioso galardón poético La velada literaria volvió a hacer del Parador de Turismo de Ferrol un lugar de encuentro para personalidades de la política, la cultura, el empresariado y las finanzas
02 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?o parece exagerado afirmar, cuando un acontecimiento cumple veinticuatro ediciones ininterrumpidas, que ya se ha convertido en una tradición. Así que de «tradición» puede calificarse, claro que sí, la velada literaria del Premio Esquío. Una tradición -por cierto- de la que forman parte ritos como la ceremoniosa apertura, nunca antes de la medianoche, de los sobres en cuyo interior se custodian los nombres de los ganadores del certamen. Y como en esta ocasión de la medianoche pasaban, ya, unos cuantos minutos, puede decirse, también, que el premio se falló ayer , puesto que cuando se dio a conocer que el Esquío en gallego y castellano, respectivamente, era en esta su vigésimo cuarta edición para Daniel Salgado y Noni Benegas, la noche ya había dejado de llamarse viernes... para llamarse sábado. De la luz y del futuro Un año más, en el Parador se reunieron políticos como el alcalde en funciones, Juan Fernández, el vicepresidente de la Diputación, Xaime Bello, o los concejales Couce Fraguela y Fra, con representantes de ámbitos como el empresariado (Santiago Pérez-Torres), las finanzas (Gonzalo Rodríguez-Tenreiro y Romero-Mella), la universidad (Luis Barral, Jesús Victoria...), la música (Xoán Rubia) las instituciones culturales y, sobre todo, las letras: Julia Uceda, Mario Merlino, López Valcárcel, Vicente Araguas... En nombre de la ciudad, Juan Fernández, que en su discurso citó a escritores como Miguel Carlos Vidal o los desaparecidos José Hierro y Carlos Casares, habló de futuro y de esperanza. Tras las negras sombras, dijo, vendrá la luz. O como mínimo, sonrió el edil, «una sombra blanca».