«Eles recuaron, e nós, non»

M. Cheda FERROL

FERROL

REPORTAJE GRÁFICO: CÉSAR TOIMIL

Crónica | Así se despidieron del Concello dos clásicos del nacionalismo local LO MEJOR DE LA JORNADA, EN IMÁGENES Tras un premeditado silencio de 24 horas, Lastra y Mali se pasaron ayer por el Ayuntamiento para oficializar sus renuncias y, de paso, despacharse a gusto

26 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?urieron como George Custer (Errol Flynn) en Little Big Horn, o sea, con las botas puestas. O como Manolete en la plaza de Linares, es decir, matando murieron. Murieron sin morir, porque cayeron sin caer, se fueron sin irse. Más que adiós, dijeron hasta luego; oye, que aquí estamos. Se vistieron informales, sin luces ni gaitas, para su penúltima faena, una de montera al viento, de tronío y olé, parando, templando, decididos, mu toreros. Xosé Xermán Lastra Muruais y María Luisa Sabio Maroño se dejaron caer ayer por el Concello para oficializar sus renuncias. De paso, arrearon estopa a sus ya ex compañeros. Au revoir, ta'logo, que os vaya bonito. A ella le ponen los números; a él, buen orador, el rollete lapidario. Así que regaló una perla al tendido: «Eles recuaron, e nós, non». «Eles» son los ediles del Bloque, lo que era él, lo que era ella, lo que ambos fueron y no son. Muy de mañana, al pleno de su despedida Mali llegó en rojo y blanco, y Lastra, a rayas azules, muy propios. Soportaron una espera breve, tensa espera. Y luego, sin vacilar, se hicieron el haraquiri político, que para eso habían ido al Ayuntamiento: votaron favorablemente a su salida de la corporación. Dejaron la sala entre aplausos de todos los ediles y algunos cariños de los allegados; la primera risueña, el segundo pelín compungido. Visto y no visto, en un momento muy quítate-tú-que-me-pongo-yo, Xaquín Ros y Ana Vérez ocuparon los asientos que recién habían quedado vacíos, todavía calientes. Sigue la vida, por supuesto, siempre sigue, y sobre todo en esto, donde los cargos no suelen pasar huérfanos más de un atardecer, a lo sumo. Después, uno a uno, los portavoces de los grupos municipales, salvo el del Partido Popular, fueron haciéndole la ola a los dimisionarios, que, al parecer, según lo allí afirmado y oído, eran unos tipos chachis, cojonudos, o mejor, «guapis», como gusta de decir la Sabio. Entre el mediodía del miércoles y el del jueves, los disidentes se habían instalado en un premeditado y unilateral silencio, como si no tuviesen nada que explicar. Pero sonaron las doce campanadas de ayer y entonces -entonces sí- quisieron hablar. Convocaron a los medios de comunicación en una estancia de la casa consistorial, para la que en ese momento ya no trabajaban, y largaron, largaron cuanto les vino en gana. En síntesis, vinieron a contar que, entre otras razones, se marchan por «coherencia», porque el resto del mundo está equivocado y «absolutamente rendido» a Reganosa: el grupo municipal nacionalista, el Consello Local del BNG, el Consello Comarcal, la portera del quinto... Posteriormente, en autodefinición de Lastra, las «moscas cojoneras» (ellos dos) intentaron sacar los colores a los otros frentistas, por haber dado «marcha atrás» en sus ataques a la planta de Mugardos. Mali concluyó con la voz temblorosa y el pie derecho rumboso bajo la mesa, declarándose «orgullosa» de su gestión al frente de la Concejalía de Hacienda entre 1999 y el 2003, un período durante el cual, si bien se pusieron al día cuentas pendientes, la deuda de las arcas locales se disparó y los muchos acreedores del Concello, desesperados, hubieron de organizarse en rebelión. Lastra terminó apelando a los clásicos, citando al general yanqui McArthur (el «volveré» más mítico de la historia), aunque al poco, medio se desdijo. «Pregúntadelle a Cachaza» A la comparecencia asistieron cuatro ciudadanos que querían felicitar a los renunciantes por sus trayectorias. Instantes antes, habían increpado a Xaime Bello por no solicitar la paralización de las obras en Punta Promontoiro. Bello intentó razonar con el grupo de demandantes, que no quisieron comprender sus argumentos. Harto de defenderse, el ex alcalde les espetó: «Preguntádelle aos de Talleres Cachaza e a toda esa xente que traballa alí se queren presentar unha moción contra a planta».