La OMIC representa el primer paso para realizar una reclamación

La Voz

FERROL

?uando se adquiere un producto que luego resulta defectuoso, no se ajusta a lo prometido, o simplemente le están cobrando por algo de lo que no está disfrutando, siempre se atisba la misma pregunta: ¿qué hacer? La respuesta es acudir a la Oficina Municipal del Consumidor, en donde la primera opción siempre es la de intentar conciliar a las dos partes. Sin embargo, cuando esto no resulta, y como la OMIC carece de competencias suficientes, existe la posibilidad de que se tramite la queja, con lo que la reclamación pasa a la Junta Arbitral de Consumo. Este órgano mixto está formado por representantes de la administración, empresarios y consumidores, que son los encargados de tomar una decisión respecto a la denuncia. Si la Junta falla en favor del consumidor y el denunciado no se acoge a a resolución, el expediente pasa a ser sancionador, y es el órgano competente de la Xunta el que impone la correspondiente multa.