Con nombre propio Los hados se aliaron con el sol para que todo saliera a la perfección: el campeonato de atletismo, las pruebas de gimnasia y FIMO consiguieron abarrotar la ciudad
10 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Algo pasaba en Ferrol ayer. Los hoteles estaban al cien por cien de ocupación, las calles del centro se llenaron de gente al mediodía y por la tarde un auténtico ejército humano decidió invadir el paseo marítimo de A Malata. En fin, que la ciudad se abarrotó hasta la bandera. ¿Pero cuál fue la causa del llenazo? No fue una, sino varias. La Feria de Muestras, el campeonato de atletismo de A Malata, la concentración de surfistas y las exhibiciones de gimnasia rítmica celebradas a lo largo de toda la semana se aliaron con el tiempo -por fin aclaró ayer por la tarde- para conseguir que la ciudad pareciese más viva que nunca. Ferrol demostró que, cuando quiere, no le faltan razones para atraer a los visitantes. Así da gusto, vaya. ? ???????? ??????? ???????? ??? ????? ??????? ?? ?? ??????? ????????? ?? ??? ????????o una joven ferrolana y un marino andaluz se daban el sí quiero. Ella, María Rubido Janeiro , de familia materna pontevedresa e hija del coronel de Infantería de Marina Manuel Rubido , de Cedeira. Él, Fernando de Oteyza Ordóñez , gaditano, teniente de Infantería de Marina y, como su ya esposa, hijo de coronel. El enlace se celebró a las siete de la tarde y, como manda la tradición, la novia no fue puntual. Apareció cinco minutos más tarde, radiante y feliz, luciendo un precioso vestido de corte clásico, con pequeños volantes en el escote y las mangas. Tras la ceremonia religiosa -en la que, entre otros, firmó como testigo el alcalde de Cedeira, Leopoldo Rubido , tío de la novia- la pareja y los invitados se trasladaron al Club Naval de Oficiales, donde se celebró una cena y una animada fiesta hasta altas horas de la madrugada. De poemas La poetisa ferrolana Maruxa Orjales saca a la luz un nuevo poemario, Vientos de Amor , que presentará en los próximos días en la Feria del Libro de A Coruña, y, posteriormente, en la de Ferrol. Residente en Madrid, la escritora pasa los veranos en Cedeira, villa que aparece en alguno de sus versos. Su nueva entrega, que hace la sexta, mantiene el tema amoroso de siempre, pero lo hace con la métrica del soneto. Y es que el poeta también tiene que demostrar que domina la técnica y Maruxa lo hace con este libro. Dedica uno de los sonetos a su amigo José Torregrosa , otro poeta ferrolano («Boca que besa el cielo de los mares», dice el verso, que habla de la boca de la ría). Maruxa fue quien trajo a Ferrol a Celso Emilio Ferreiro , poco antes de que la muerte sorprendiera al poeta de Celanova. Es también una gran animadora entre la colonia de gallegos que residen en Madrid. Ya estamos impacientes por leerte, Maruxa.