Mi coche es mi castillo

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REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ PARDO

Reportaje | Primera Concentración de Tuning en Ferrol Cientos de curiosos y una treintena de adictos a las artes de modificar los coches de serie se reúnen durante este fin de semana en los pabellones número uno y dos del recinto ferial de Punta Arnela

15 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Tal es el apego a lo propio de ciertos hijos de la Gran Bretaña que, sobre dicha filosofía de vida, se ha llegado a teorizar: «My home is my castle» (o sea, mi casa es mi castillo, en cristiano). Un espíritu similar rodea también al mundo de eso que se ha dado en llamar tuning. Esta afición que manifiestan algunos automovilistas, de la cual durante este finde se hace exaltación en el recinto ferial de Punta Arnela, consiste básicamente en dejarse una pasta gansa en modificar al gusto de los propietarios -y para gustos se pintan colores- una o varias partes de coches de serie. De forma que el buga resultante apenas se parece al del concesionario; es un espacio de dominio absoluto del conductor, muy suyo, su fortaleza. Ayer, en los pabellones números uno y dos de FIMO se reunieron cientos de curiosos, la mayoría cativada, y una treintena de adictos a estas cosas, casi todos llegados desde la provincia de Pontevedra, según fuentes de la organización. Uno de ellos había adquirido su modesto vehículo por 12.000 euros y, posteriormente, se gastó otros 19.000 del ala en darle un toque personal al cacharro. Menudo aliño, eso sí que es cocina de altísimos vuelos, de copete. A media tarde, las estampas alrededor de cada carro eran muy similares: ventanillas bajadas, gafas de pasti, el pitillo en la boca, las nenas en mini mirando, el portón abierto y la música ensordecedora. Tu-tu-tu-tu-tu-tu-tu. A tope, neno, cómo petaba (la tribu tuneadora, amén de vestir de un modo homogéneo, maneja una jerga propia). Los equipos estéreo instalados en los maleteros, funcionando solamente a medio gas, emitían sonidos muy por encima de los 12 decibelios, algo que no está nada mal, teniendo en cuenta que, de acuerdo con datos de la Policía Local de Ferrol, el límite legal establecido para los pubs no es ni siquiera tres veces superior (35). El espectáculo continúa hoy. La cita de las ocho promete: elección de la Chica y el Chico Tuning.