Crónica | Celebración en la plaza de Armas Ochenta concejales y familiares acudieron a la fiesta que celebraba y recordaba a quienes pusieron las primeras priedras de un monumento consolidado llamado democracia
19 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Era el mismo salón aterciopelado de rojo (era él socialista, ¿coincidencias?) en el que un 19 de abril de 1979 Jaime Quintanilla Ulla prometía su cargo como primer alcalde de Ferrol. Y como si nada, veinticinco años después. Era el mismo espacio, con la foto del Rey presidiendo, en que muchos ferrolanos se iniciaron en la política, la que llevó a unos al Congreso, a otros al Parlamento de Galicia, a algunos a su casa... Ochenta de ellos, sobre un total de 103 invitados, un éxito, se encontraron ayer en ese mismo lugar. Faltaba el gran protagonista, aquel regidor que es Alcalde Honorario de Ferrol. Faltaba Quintanilla, fallecido hace casi dos años. Su viuda, Blanca Rico tomó la medalla especial con la que una ciudad reconocía su trabajo. También recibieron ese reconocimiento otros tres ex alcaldes en persona. Y detrás, otros ediles; 117 concejales han pasado desde 1979 por la plaza de Armas. De ellos, 73 repitieron en alguna ocasión. A catorce de ellos, ya desaparecidos, la corporación colocó un ramo de flores en sus tumbas. Uno de los que sí asistió, Félix Sande, apuntaba, no sin cierta ironía, que «el Ayuntamiento es un lugar en el que trabajas todo cuanto puedes, en el que no regateas ningún esfuerzo... aunque al final nadie te lo agradezca». También acudieron en persona otros ediles, pioneros en aquel 1979 como Ramón de Vicente o Meca Arcos; o de los años intermedios como Enrique Barrera o Rafael Pillado, compañeros de promoció n, quienes recordaban en los pasillos unos años complejos, loss noventa que resultaron de la reconversión, en la que se fortalecieron, entre otros, los servicios sociales. También hubo otros con plaza hasta hace menos de doce meses, como Fernando Blanco, Margarita López, Mario Caneiro, Xurxo Pena o Carmen Parada.