Crónica | Un largo camino hacia el pacto Fueron necesarias casi dos horas y media de discusión y un receso de diez minutos para que los cinco grupos dieran el sí a una moción en la que apenas discrepaban
17 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?calorado ambiente y acalorada discusión. Llenazo en el salón de plenos para asistir a una sesión en la que se demostró que los caminos del consenso son inescrutables. El debate se polarizó sobre dos textos que coincidían en su telón de fondo: la defensa del sector naval. Sólo los matices ahogaban un acuerdo global entre partidos de izquierda y sindicatos y equipo de gobierno. Pero hizo falta tiempo para pulirlos. Mucho. Casi dos horas y media de parlamento. El mejor resumen lo hizo el edil de EU-IU Fernando Miramontes en su turno de palabra. Espetó: «Estamos ante un problema grave. Non hai calma na rúa. E se saímos desunidos hoxe daquí, vai ser moito peor». Fue un clarividente anuncio de la panacea. A partir de ahí comenzó a flotar en el ambiente la necesidad de llegar a un pacto, a un denominador común que incluyera a trabajadores y políticos. Y llegó la receta: receso, reunión de portavoces y diez minutos de diálogo. Mano de santo. Pero, lo dicho, los caminos del consenso son inescrutables. Y para alcanzarlo hubo que pasar mil escarceos. El nacionalista Xaime Bello no dudó en acusar al alcalde de «administrar este pleno de xeito interesado. Fai 42 días que o comprometeu. E houbo oportunidades moi boas para convocalo, coma o 10 de marzo». Juncal no dudó en negarlo. «Hemos actuado con prudencia y, al tiempo, con celeridad. No puedo aceptar su crítica». Juan Fernández no dudó en reprochar al Bloque «su forma de intentar siempre marcar las diferencias, cuando esto no sirve de nada si no lo aprobamos todos». Amable Dopico no dudó en dejar caer la victoria de Zapatero. «Algo cambiou nesta semana. Pode haber unha política distinta con respecto ás sancións ós traballadores». Pero al final ganó el consenso. Aunque a veces temblase. Y con él desapareció la tensión que mandaba al principio del pleno. El líder de IF puso la última frase: «Hoy es un día tremendamente importante para Ferrol». La réplica llegó, anónima, desde los bancos: «A ver si es verdad».