Reportaje | Censos de aves acuáticas invernantes en Ferrolterra Entre Bares y Ferrol el cielo y los húmedales son una romería de pájaros, una orgía visual para especialistas y observadores ocasionales; con el calor comenzarán a partir
06 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.¿Cuántos pájaros diría que hay en el cielo entre la ría de Ferrol y Bares? Incontable asignatura, pensará la mayoría. ¿Y cuántas exclusivamente de paso? Tarea aún más compleja. Pero hay quienes cada cinco meses se dedican a rastrear los humedales de Valdoviño, Ortigueira, Ferrol... para encontrar y registrar las aves invernantes -las que vienen con el frío- y acuáticas. Félix Cerqueira, Marcos Otero, Antonio Fernández, Ignacio Allegue y Xavier Prieto, biólogos algunos, ecologistas todos de la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN), se valen de sus ojos, un par de prismáticos «e moita paciencia», dicen, para detectar e inscribir cada ejemplar. En el último recuento observaron cerca de 10.000 aves. Permanecen hasta un trimestre en el mismo espacio. Con los primeros calores -a partir de ahora- emigrarán hacia el norte de Europa, buscando las zonas húmedas y el clima frío más oportuno. Su número se mantiene estable en todo el continente desde hace un lustro y con presencia masiva en las rías de Ortigueira (6.500 ejemplares, más de la mitad del total, se concentran allí), Ferrol y en la laguna de A Frouxeira. En ese espacio este año se han encontrado colonias muy importantes de patos frisados, después de que durante meses se mantuviera una barrera para frenar la entrada de fuel del Prestige . «Este ano houbo unha cría exitosa nesa zona», explican desde la SGHN. Pero no es esta especie la que más abunda por estos lares. Hay más de cincuenta repartidas en un centenar de kilómetros de costa. Hasta medio millar de zarapitos comunes han encontrado los ecologistas durante sus batidas el pasado enero. Pero cuentan por decenas los correlimos, zampullines cuellinegros, patos de hasta cuatro variedades, garcetas, garzas, fochas... Y ejemplares únicos en toda España, como una garceta grande vista en Maniños. Ahora su objetivo es mantener esa cifra durante la próxima década, máxime cuando las principales zonas húmedas en España han terminado desapareciendo. «Hai que concienciar á xente pero non só por nós, senón porque son recursos necesarios para toda Europa», agregan desde la organización.