?Lo que tenían que quitar es la vía del tren». Así se expresaba ayer el presidente de la asociación de vecinos de A Gándara, David Souto. La desaparición del tendido ferroviario, y su desviación en paralelo al trazado de la autopista, es una de las reivindicaciones históricas del barrio. Sin embargo, tanto Souto como sus predecesores en el cargo reconocen que sería casi una utopía que esta aspiración se conviertiese en realidad. Por eso los vecinos no se cansan de insistir en la necesidad paliar, en lo posible, el impacto tanto acústico como paisajístico que tiene la vía en una zona tan poblada como Gándara. Para conseguirlo proponen la creación de nuevas zonas verdes y la instalación de paneles que reduzcan los ruidos. Estas peticiones de los residentes del barrio recobraron su protagonismo hace meses, coincidiendo el período de presentación de alegaciones al estudio informativo de AVE. Los vecinos creen que el paso del tren de alta velocidad por el barrio constituye una razón más para tomar medidas que reduzcan el impacto.