Los otros riesgos de la vía

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FOTOS: JOSÉ PARDO

Crónica | El mapa de baches de la ciudad Baches de hasta diez centímetros de profundidad, alcantarillas que sobresalen, grava suelta... No aparecen en las causas de accidentes pero son una romería peligrosa en el centro

25 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Calle Irmandiños. Doce de la noche de un domingo. En apenas cinco metros de calzada, la que se comprende entre el final del Mercado y el inicio de la Pescadería, se apila media decena de tapacubos, sueltos. ¿Razón? Sólo hay que pararse un minuto a mirar antes de que un sexto vehículo se deje el embellecedor de la rueda. Hay un boquete de cinco centímetros que apenas se distingue con la oscuridad y que no da tiempo a esquivar. A 50 kilómetros por hora -lo máximo permitido- se siente el golpe en todo el coche. Y el tapacubos que salta. Un motero, se intuye, se habría dejado algo más que la rueda. Las calles del centro de Ferrol se encuentran en un estado de deterioro importante que comienzan a notar los conductores y hasta las arcas locales, porque se puede reclamar por destrozos en el vehículo, como han hecho muchos durante el pasado año. Un recorrido por algunas de las avenidas más transitadas de A Magdalena (la propia Irmandiños, Magdalena, Instituto o Iglesia) es una romería de baches, alcantarillas a doble nivel o grava suelta que no se van a solucionar en los próximos meses porque están pendientes de que entren en el plan de reurbanización de la Xunta. De momento, no hay nada consignado para este año en el apartado de Obras. Sí lo hay para otras zonas, como la rotonda del Diapasón, donde un gran agujero recibe a cualquiera que vaya en dirección a la calle Nueva de Caranza. Aquí las protestas vecinales si han tenido su respuesta. La conducción Esa situación motiva, entre otras situaciones, ver un zigzagueo contínuo de coches en algunas calles. O que Irmandiños ya esté entre las avenidas con más siniestros en el 2003. En la calle Instituto, sólo por citar un ejemplo, se siguen sin solucionar los baches e irregularidades del firme. Hasta diez centrímetros tiene alguno de ellos. Una rueda de ciclomotor encallaría, con el siniestro posterior. Pero, como en todas, no hay señal alguna.