Análisis | La puesta en valor del legado histórico El futuro de la fortaleza ferrolana junto con el proyecto ya en marcha en La Palma, al otro lado de la ría, auguran un importante foco de atracción de visitantes para la comarca
24 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?unque con dos modelos distintos de desarrollo y gestión, las fortalezas que, enfrentadas, se levantan en la bocana de la ría de Ferrol -San Felipe y La Palma- están llamadas a convertirse en nuevos e importantes ganchos para el turismo. La recuperación de piezas patrimoniales de alto valor para este fin no es algo nuevo. Bien al contrario, se extiende desde hace años de norte a sur en Galicia. Ejemplos de ello son desde el pionero monasterio de San Clodio, en la provincia de Ourense, hasta el recién inaugurado Palacio del Carmen, en Compostela, remozado como complejo hotelero de cinco estrellas. Ferrolterra se suma también ahora a este fenómeno, llamado a atraer el denominado turismo de calidad, compuesto por aquel segmento de la población caracterizado por realizar un elevado gasto y, sobre todo, la captación de congresos. Público y privado Pero, como ya se ha señalado, los modelos elegidos para Ferrol y Mugardos son distintos. En el caso de La Palma, el Ayuntamiento optó por no entrar a la puja por la fortaleza, que pasó directamente de Defensa a manos de capital privado mediante subasta. Su futuro pasa por un importante trabajo de recuperación, en el que se respetará la original arquitectura del edificio, para su transformación en un hotel balneario de lujo. El Concello negocia ahora la posibilidad de que se le reserve algún espacio para usos culturales. En San Felipe, el proceso es a la inversa. La fortaleza, de propiedad municipal, continuará teniendo en el futuro una vocación pública y claramente orientada a la actividad cultural. Al contrario que en Mugardos, en Ferrol será el gobierno local el que tenga la última palabra a la hora de valorar las ofertas que hagan grupos privados para asentar un complejo hotelero en suelo próximo a la fortaleza, pero también municipal.