Crónica | La situación política del municipio La diversidad del Concello, con cinco partidos en la corporación y un alcalde diferente cada cuatro años, revive tras la dimisión del cabeza de lista del PSOE
20 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?asta que llegó Berlusconi, era casi imposible recordar el nombre del presidente del Gobierno de Italia, porque los cambios en el poder eran constantes. Algo parecido ocurre en Valdoviño, aunque a otra escala. Este municipio de 6.800 habitantes favorecido por un paisaje de postal y castigado por un urbanismo desafortunado, goza de una inusitada pluralidad política. En los últimos doce años, cada vez que hubo elecciones locales, los 13 puestos del pleno se repartieron entre cinco grupos. Además, este concello cambia de alcalde cada cuatro años, un hábito poco frecuente en una comarca en la que los regidores suelen mantenerse en el cargo durante varios mandatos. Algunos -como Rivera Arnoso en Fene o Carlos Pita en Neda- han sido reelegidos constantemente desde el principio de la democracia. Pactos En Valdoviño tampoco hay mayorías absolutas, los gobiernos se forman mediante pactos. Unos pactos a veces inesperados, como el que permitió en 1995 que la socialista Elisa Garrido fuera nombrada alcaldesa, algo que ni ella misma se esperaba. El mandato actual, que comenzó el pasado mes de mayo, no iba a ser menos. Como es casi costumbre, se formaron cinco grupos: PP, Centristas, BNG, PSOE y Unidade Veciñal. Dos de ellos, los Centristas y el PSOE, se unieron en un gobierno que el lunes vivió un punto de inflexión. La dimisión José Ángel Fernández Díaz, socialista, delegado de Urbanismo, Deportes, Educación y Cultura, dimitió. Se marcha de la corporación y deja su puesto a otro compañero de candidatura, porque cree que los centristas se han distanciado del pueblo. Ayer, la alcaldesa, Concepción Sanesteban, de Centristas, no quería hablar de problemas. Aseguraba que ni su partido ni ella han tenido diferencias con el concejal saliente. La verdad es que en el Concello se veía un buen ambiente, no parecía el día que sigue a una crisis. Para Sanesteban tener que acudir a la negociación constante no es un obstáculo «No me resulta complicado», asegura. Tanto ella como sus compañeros de equipo preferían hablar de sus planes inmediatos, como instalar una minicentral eléctrica en As Forcadas, adjudicar las viviendas sociales, convertir As Boieiras en un polígono industrial, eliminar el desorden urbanístico...