TRIBUNA | O |
06 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.A VECES repasando la hemeroteca y yéndonos demasiado lejos recordamos cosas que o pasaron o se dijeron pero que finalmente o no se hicieron o quedaron en un mero anuncio de intenciones. Hace dos días, preparando la última sección de nuestro programa de ayer en Radio Voz, me llamaba la atención lo que hace exactamente un año había anunciado el Concello, ante los problemas de humedades de los bajos de la plaza de Armas. La Voz de Galicia daba como titular «El Concello impermeabilizará la plaza de Armas para evitar filtraciones». Vamos, que si esto se lo recordamos a los usuarios de los bajos comerciales, seguro que les da un ataque de risa, sólo de lo gracioso que les puede resultar el tema. Pero la información que procedía de unas declaraciones del entonces edil de Obras decía, además, que «los aparejadores municipales probarían nuevos productos en los próximos días». Y así fue. Concretamente, lo probaron tres baldosas de la plaza, en las que imagino que todavía habrá restos de tres productos con texturas diferentes y de color gris. De lo que ocurrió luego, nunca más se supo. Y es que lo que siempre ha ocurrido es que a la plaza nunca se le ha hecho un mantenimiento serio. Nada más que parches por aquí y por allí que han provocado que no sólo no se solucionase ninguno de sus problemas sino que lo que ha ocurrido es que estos se han agrandado hasta llevarnos a la insostenible situación actual. Lo que debiera ser la plaza más emblemática de la ciudad es el peor espacio público de Ferrol con diferencia. Y sabemos que está en la mente del gobierno municipal. Pero lo que no sabemos es qué lugar ocupa entre sus prioridades.