La superficie de acera en las calles del centro histórico se incrementará un 75%

M. Cheda FERROL

FERROL

Los cables adheridos a las fachadas serán enterrados al mismo tiempo que se canalicen las redes de gas y fibra óptica La primera fase de obras empezará este mismo año y afectará a seis vías

06 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Transcurridos 15 meses desde que las administraciones local y autonómica suscribieron un macroconvenio para reurbanizar el centro histórico (21 millones de euros), la ciudadanía todavía no ha comenzado a percibir los efectos de aquella firma. Baches, desniveles, barreras arquitectónicas, servicios obsoletos... Son los mismos ahora que entonces, acaso más. Todo comenzará a cambiar este año, según el calendario de trabajos provisional que maneja la Concejalía de Urbanismo. La ejecución de las obras prometidas, aunque sólo en una primera fase, va a empezar durante las próximas semanas. El presupuesto consignado para ello, que equivale al 10,5% del total, permitirá actuar en seis tramos de sendas calles: Magdalena, Sol, Lugo, Carmen, Rubalcava y Tierra. De acuerdo con el proyecto elaborado por la consultora naronesa Proyfe, la superficie de acera en estas últimas cinco vías se incrementará un 75%; pasará de 3.477 a 6.081 metros cuadrados, en detrimento de los actuales espacios de estacionamiento. Además, los cables hoy adheridos a las fachadas serán enterrados, y la red de abastecimiento de agua sustituida. Asimismo, la moderna fibra óptica llegará a un barrio cuya traza data del siglo XVIII; también lo hará el servicio gasístico. Las compañías Telefónica, Fenosa, Emafesa, R y Gas Galicia deberán abrir y cerrar las zanjas en total coordinación, y siempre habiendo sido aprobado con anterioridad de al menos 96 horas un plan de tráfico alternativo. Probablemente ya inicien ensayos de este sistema en Tierra, a partir del día 15. Posibles modificaciones El concejal competente en la materia, Francisco Pita-Romero (IF), prevé reunirse hoy con técnicos de Proyfe para analizar la introducción de posibles modificaciones en el proyecto original. Éste fue elaborado a principios del 2003, cuando BNG y PSOE gobernaban en coalición el Ayuntamiento. No obstante, si llegaran a producirse, estos cambios serían «muy poco relevantes», según fuentes extraoficiales del Concello. La segunda fase de reurbanización se encuentra actualmente en período de redacción. Para su adjudicación y desarrollo no existen más plazos que el tope marcado por el convenio con la Xunta (antes del 2008).