Con Nombre Propio Los vecinos de Pontedeume conjugaron ayer la fe con la diversión en una nueva romería en honor a San Miguel; mientras bomberos y perros amplían su colaboración
29 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.No importó que fuera lunes ni día laborable, ayer los eumeses se lanzaron a disfrutar de la romería de San Miguel de Breamo. Todos sabemos que hay dos oportunidades al año de acudir a esta fiesta, la de primavera y la de otoño. Esta última, la que se celebra cuando el verano empieza a ser un recuerdo, fue la de ayer. Como es habitual en este tipo de reuniones sociales, se combinaron quienes, llenos de fe, dieron las tradicionales nueve vueltas a la capilla y después se colocaron una pequeña imagen del santo en la frente, para conseguir los favores que le hayan pedido, y quienes acudieron al entorno de la ermita a disfrutar de un saludable almuerzo campestre y una tarde al aire libre antes de entrar de lleno en el brumoso otoño. Seguro que unos y otros disfrutaron plenamente. Siete bomberos de Ferrol se desplazaron a un pueblo abandonado de la provincia de León junto con sus perros, donde practicaron varios simulacros de búsqueda de personas supuestamente desaparecidas entre entre escombros. También atravesaron barrancos en una especie de bañera de plástico colgada de una cuerda, como se puede ver en la imagen. Éstos son los entrenamientos previos a la constitución de un grupo formado por hombres y canes, que se creará en un futuro próximo. La participación de los Concellos en la Agenda 21 Local, un proyecto de la UE para promover al máximo el cuidado del entorno, fue el objeto de una conferencia celebrada ayer tarde en el centro Torrente Ballester, organizada por el departamento de Desenvolvemento Sostible de la Xunta. Y nunca mejor dicho. José Rubio Gascón estuvo en la Escuela de Hostelería de Pontevedra, donde impartió unas clases de decoración de dulces destinadas a los profesores de ese centro educativo. Gascón enseñó a los enseñantes a crear figuras de gatos, perros, cisnes y pingüinos, con el chocolate y el azúcar como materias primas esenciales. Al terminar el breve pero intenso curso, todas las creaciones fueron expuestas en el aula, para que los alumnos pudieran disfrutar de su contemplación. No sabemos si también tuvieron ocasión de degustarlas.